Habían pasado cuarto días y Matt aun seguía en el hospital el doctor le había informado que todo estaba perfectamente que en cualquier momento podría darle de alta con la condición que debía cuidarse muy bien ya que una operación en el corazón era muy peligroso y no quería que sufriera algún problema de salud por esa causa más adelante.
Alice estaba en la habitación con él mientras Matt terminaba de almorzar.
— ¿Cómo esta Sam?— Pregunta Matt.
— Extrañándote, Diana me dijo que no ha comido mucho ni quiere salir a jugar al jardín— Dice Alice cortándole otro pedazo de carne con el cuchillo.
— Pobre de mi amigo, no pensé que me extrañaría.
— ¿Por qué no lo iba a hacer? Eres su dueño y recuerda que los perros son el mejor amigo de un hombre.
— Tienes razón, ya deseo salir de estas cuatro paredes estoy volviéndome loco.
— Solo faltan tres días para que te den de alta si sigues las indicaciones del doctor.
— Lo primero que lo voy a hacer cuando lleguemos a nuestra casa es hacerte el amor en las demás habitaciones que nos falta— Sonrisa picara se asoma en el rostro de Matt y las mejillas de Alice toman un color carmesí— Te has sonrojado que hermosa te ves, como extrañaba ese color en tus mejillas.
— Ese el efecto que siempre vas a causar en mi Bomer pero sabes una cosa— Acercándose provocativamente a sus labios— No sabemos cuanto deseo que hagas el amor de nuevo y me hagas llegar al paraíso como tu solo lo sabes hacer— Le da un pequeño beso, dejándolo con ganas de mas.
— Musa, estas por causarme una erección— Alice se echa a reír y Matt también lo hace— Es en serio. Tu me excitas con ese cuerpo tan sensual que tienes, como quiero hundirme nuevamente en ti y besarte completa mientras mueres de deseo por mi.
— Creo que nos estamos poniendo un poco pervertidos— Alice le toca en el pecho toca justamente donde tiene los puntos del disparo— Si te recuperas pronto te aseguro que cuando hagamos el amor será memorable.
— Eso es chantaje— Arquea una ceja.
— Lo aprendí de ti— Lo besa otra vez pero él toma de la cintura y profundiza el beso invadiendo con la lengua en la boca de la joven que gime al sentir ese contacto.
— Una forma deliciosa de morir seria probando una y otra vez tus ricos labios, Bledel.
— Puedo decirlo mismo de ti, Bomer.
En ese instante alguien entra en la habitación ambos se apartan cuando se dan cuenta que es una de las enfermeras, Alice se pone más roja de lo que estaba y Matt solo se ríe.
— Odio esto— Dice cuando la enfermera lo obliga a tomarse el medicamento.
— Es por tu bien, cariño— Dice Alice— Se buen niño y tómalas.
Matt toma las tres pastillas y se las traga de una vez después toma un poco de agua luego la enfermera sale nuevamente dejándolos solos.
— No soy un niño, Alice.
— De eso puedo estar segura— Se muerde el labio y sonríe con picardía.
— ¿Qué voy hacer contigo, Musa?— Sonríe.
— Se me ocurren muchas ideas pero dudo que a la gente del hospital le guste.
— Sino estuvieras aquí sin duda me hubiera vuelto loco, te amo Alice.
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Ciudad Del Pecado.
RomanceEs la historia de Alice Bledel una chica de alta sociedad que esta por terminar su ultimo semestre en la Universidad de Texas decidí irse a celebrar con unos amigos a un bar en una noche loca y de copas conoce a Matt Bomer un chico problemático etiq...
