El dolor oculto

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Siempre he sabido que llorar no solucionara mis problemas, lo comprendo desde niño he evitado las lágrimas no deseaba verme débil, creí que estaría bien si lo detenía me vería fuerte pero más lastima ocultar estas emociones anhelaba tanto llorar enfrente de alguien, pero claro nadie estaba alrededor mío para poder consolarme por lo que aprendí a no hacerlo. Era evidente no daba para más mi cuerpo ya estaba hecho pedazos por dentro y era claro estaba muriendo lentamente, mi voz se estremecía al solo intento de poder hacer un insignificante ruido, lo estaba negando a cada segundo, pero lo evidente no se puede ocultar, la mirada sin vida comenzaba a hacerse real junto a ellas renacían las emociones perdidas por el tiempo, la situación era desbordante sin duda todo a mi alrededor se desvanecía a cada paso que daba por territorio desconocido me sumergía hasta el fondo de un abismo misterioso, mi cuerpo seguía doliendo de manera asfixiante estaba claro me ahogaba sin darme cuenta, mi alma se perdía en el abismo que creo mi mente. Lo sentía venir desde hace tantos años sin embargo nunca había concluido su llegada era como si se detuviera solo a medio camino para nuevamente reiniciar, dolorosamente aquello me hería más de lo que podía soportar me destruye a cada momento como si pisara sobre vidrios rotos o me quemara una helada intensa estoy al borde del acantilado viendo si caer o simplemente retroceder, balanceándome hasta que un día tropiece y caiga al abismo o choque con el frío suelo. Aquello seguía siendo una continuidad que no acababa para mí ya era el colmo de mi paciencia esto no podía continuar podría dejarlo y soltarlo con ello regresan mis lágrimas sin control o solamente lo puedo dejar como está destruyéndome a cada momento, pero sin verme débil sin embargo cualquiera de las dos sin importar cual fuera a elegir me causaría una cicatriz que nunca sanaría.

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