Nuestra amistad

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Su mirada tan intensa y atrevida, me pierdo en sus ojos radiante de una belleza inexplicable algo extraordinario para mi mente. Ella sonríe con alegríaante una mueca de mi rostro tras un recuerdo vergonzoso en el cual he sido el protagonista y ella la espectadora, pero si puedo hacerla sonreír con solo esto  parecería bien todos los recuerdos humillantes que debamos contar de mi propia experiencia, si ella lo desea podría recrearlos en cualquier minuto solo basta con que me lo pida para estar de nuevo haciéndola reír sin parar. Si no fuera por su sonrisa de seguro estaría volviéndome a hundir en las oscuras sombras de la melancolía a la cual estoy aferrado desde hace más años de lo que puedo recordar, si puede ser feliz a mi lado entonces todo estaría bien para mí, puedo ser su payaso por toda la eternidad si es lo que ella más anhela. Noches de desesperante agonía de la soledad sin poder dormir tranquilo consueños tan aterradores que no me permiten mantener la calma, si toma mi mano puedo enfrentar cualquier obstáculo que se me atreviese en esta vida mientras sigamos tomados de la mano puedo estar seguro de que nada podría herirme. Una semilla sembró en mi corazón haciéndola crecer con la paciencia y el poder del amor que me entregaban sus palabras, la amaba de una forma que no creí poder amar todo lo que me entregaba era de otro mundo que desconocía por completo y de igual forma seguía manteniendo esa calidez que lo mantenía a flote sobre un mar de misterios. Todo me fascinaba hasta perderme de la propia realidad al sólo estar a su lado que me hacía dar vuelta por lugares que no conocía o ni siquiera sabía que existían. Podemos ser el sol y la luna llegaríamos a navegar por ciudades perdidas o pueblos hundidos en la memoria de los olvidados hasta dejarnos ser parte de la existencia de un sentimiento nuevo que podíamos llamarla esa gran amistad que nos brindamos.

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