Entre para más información o llame al número que aparece en pantalla. Si marca ya, ¡se llevará totalmente gratis un segundo Anecdotario Público!
¿Qué espera? ¡Levante ese teléfono y ordene el suyo!
Válido hasta agotar existencias.
Verás... cuando era pequeña mi curiosidad llegaba a límites desconocidos. Una vez, a los siete años, decidí revisar la cartera de mi hermano y aunque no tenía nada de dinero, seguí explorando hasta que me encontré un condón.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
En ese entonces no sabía lo que era ni para qué era, de modo que fui a preguntarle a mi mamá... pero ella me dijo que no sabía y que le preguntara a mi papá. Como niña inocente, fui y pregunté a él.
—Es un globo —afirmó.
¿Y qué se hace con los globos? Inflarlos. Me la pase pidiendo toda la tarde a mi familia que lo inflasen para mí, pero ninguno accedió. Al día siguiente, mi hermano se dio cuenta que era suyo y me lo quitó.
Hasta hoy en día me sigue dando risa cuando lo recuerdo.