Anécdota 76

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Anécdota anónima

Un día me encontraba en el hogar de mi primo menor, que para proteger su identidad, llamaremos Nico. Se trataba de una fiesta de cumpleaños de su madre; mi tía. Todo transcurría bastante bien hasta que a uno de los chicos —pongámosle Alex — se le ocurrió una "genial idea".

—¿Y si nos escondemos en el baño hasta que alguien venga?

—¿Y si nos escondemos en el baño hasta que alguien venga?

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Los demás niños, incluyéndome, aceptamos. De modo que fuimos hacia el cuarto de baño y nos escondimos en la ducha, detrás de las cortinas. Nos enfocamos en guardar el mayor silencio posible esperando que una presa cayera en la trampa. Lo que no sabíamos es que nosotros nos convertiríamos en los cazadores cazados.

Yo, al ser la mayor junto con aquel tal Alex, mirábamos cada uno por una esquina de la cortina en la ducha.

—Viene alguien —murmuró apresuradamente él.

El destino quiso por alguna razón desconocida que no me percatase de su alarma. Fue por su voz baja o por las pisas aproximándose que me congelaron... nunca lo sabré.

La puerta se abrió.

Ninguna nieta es merecedora de ver a su abuelo haciendo sus necesidades. Ninguna. Fue terrible. Años después todavía no se borra la imagen de mi cabeza. Hubiera querido que el asunto terminase ahí, pero no...

Cuando él estaba a punto de irse, una de las niñas dejó escapar una carcajada que por seguro resonó en toda la casa desde el baño. Mi abuelo se dio la vuelta y nuestras miradas se cruzaron. 

Más tarde le contó a mi madre y a mi abuela sobre ello

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Más tarde le contó a mi madre y a mi abuela sobre ello. Más apenada no podía estar. Tenía ocho años y fue la primera vez que vi a alguien del género opuesto orinar. A-S-Q-U-E-R-O-S-O.

Desde ese día, durante un año, cuando tenía ganas de orinar y mi abuelo —que vive en mi casa junto a mi abuela y mi madre— estaba duchándose, prefería salir al patio de mi casa y hacer mis necesidades en el césped, que irrumpir en el baño a pesar de que hubiese una cortina entre nosotros.

Anecdotario PúblicoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora