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Cuando tenía entre siete y ocho años, mis primos habían venido de visita a mi casa. Y como son hombres (no digo que todos hagan eso, pero la mayoría sí) y comen mucho, habían dejado el baño principal de la casa oliendo feo.
No me quedó de otra más que quejarme con mis papás; ellos me ofrecieron la solución de utilizar el baño de su habitación. Así que, en la noche cuando todos dormían (o eso creía yo), me dieron ganas de ir al baño, de modo que me acerqué a la habitación de mis padres, pero me detuve al escuchar ruidos raros que no había oído antes.
Entonces entré y me encontré a mis padres... teniendo sexo.
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Ahora que lo recuerdo, tenía nueve años, y en el colegio absolutamente todos mis compañeros varones era unos pervertidos que hacían bromas sobre masturbarse y qué sé yo. Así que gracias a ellos tenía una leve idea de lo que estaba sucediendo ahí.
Cuando mi papá se dio cuenta de mi presencia, dijo:
—"Mi nombre", vete a tu cama.
¡Ycontinuó besando a mi mamá!
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Cerré la puerta y volví corriendo a mi habitación, donde me puse a llorar por un motivo que ya no recuerdo. Mis padres no volvieron a mencionar el tema.
Además, hace unas semanas, yo le había pedido a mi papá mi DNI (Documento Nacional de Identidad) porque el colegio lo necesitaba. Me dijo que lo buscara en "su cajón". Allí guardaba todos sus documentos y cosas del trabajo. Y yo estaba tipo "Lalalala, los pájaros brillan y el sol canta" No, espera, era al revés... bueno, eso no es lo importante.
Al abrir el cajón lo primero que vi fue una caja de condones que me transportó a ese día.