Anécdota 89

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Anécdota de @FaustoyRosetto

Hace un tiempo estaba en uno de esos días en los que, en pocas palabras, odiaba la vida.

En resumen

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En resumen... estaba que me llevaba la chingada, tan molesto que mi cuerpo por sí solo buscaba problemas. Pateé el mayor número de sillas que pude hasta que me cansé y ocasioné una discusión con mi madre.

A decir verdad no recuerdo por qué rayos peleábamos. Mi madre me dijo que cuidara mis palabras, a lo que yo le respondí que no me importaba lo que pensara.

—No digas que algo no te importa en lo absoluto —me advirtió —, alguna vez podría suceder algo malo.

Fue entonces que todo el enojo se me acumuló en la boca y grité.

—¡No me importa si me cae un palo en la cabeza o un rayo! ¡Simplemente no me intere...

Ni siquiera pude terminar la frase. Al mirar de reojo vislumbré cómo, casi en cámara lenta y por alguna extraña razón, el palo que mi mamá había puesto de cortinero descendía hacia mi cabeza. Consigo imaginar mi mueca ante lo inevitable.

Poom

Dos horas más tarde desperté adolorido de una épica noqueada por ese maldito palo

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Dos horas más tarde desperté adolorido de una épica noqueada por ese maldito palo.

Y ahora todo me importa, en especial los cortineros.

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