Entre para más información o llame al número que aparece en pantalla. Si marca ya, ¡se llevará totalmente gratis un segundo Anecdotario Público!
¿Qué espera? ¡Levante ese teléfono y ordene el suyo!
Válido hasta agotar existencias.
Un 11 de Noviembre un GRAN amigo (mejor dicho, ese típico amigo que te gusta y tú no le gustas) me dijo que no siguiésemos siendo amigos. Por ello cuando me enteré, me puse a llorar como magdalena. Cabe mencionar que en ese entonces me gustaba, y todavía me gusta.
Yo pasé dos horas mirando el techo hasta que TA-DA, se me ocurrió una cosa. Seguir mis impulsos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Así que me puse la primera blusa que vi, unos jeans y botas. Luego me dirigí a su escuela. Fui a tomar un colectivo con toda la motivación del mundo, pero resultó que no había, de modo que tuve que caminar cinco cuadras para ir al otro paradero. Tomé el colectivo, sí, aunque en cuando vi la cantidad de tráfico que había, decidí bajar y correr siete cuadras hasta llegar a su colegio.
Ahora tú que estás leyendo esto... imagínate correr siete cuadras con una condición física peor que la de un perezoso. Casi me desmayo, literalmente. El punto es que llegué a su colegio y luego de insistir, me dejaron pasar. Tenían ensayo de banda, así que no había clases y el problema no era mayor en ver a un alumno de ahí.
A mi amigo le llamaré Señor X. Una vez dentro, me puse a buscarlo con la mirada hasta que lo encontré. Ambos cruzamos miradas y él se puso a correr, ¡pero hacia el lado contrario!, hasta que salió por una puerta a mi lado.
—Por favor, señor X, deme una explicación
—Lo siento, Fernanda. Es que... ajj. No.
—Pero por favor, dímelo.
—No te lo diré ahora.
Yo llorando y toda la banda instrumental de su colegio mirándonos.
—¡Aunque sea mírame a la cara y dime por qué!
—¡¿Y CÓMO CHUCHA QUIERES QUE TE MIRE A LA CARA SI TE VEO LAS TETAS PORQUE TRAES LA BLUSA ABIERTA?! —gritó.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Sí, señores, él tenía razón... Y lamento decir que no tengo poco busto. Si alguien quiere tetas, alce la mano y comuníquese conmigo, que se las regalo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
A fin de cuentas se me vieron los senos y por si no fuera poco, me rechazó.
Moraleja de hoy: si vas a luchar por tu amor, abróchate la blusa.