- Buenas noches. En realidad, me he despertado porque noto la garganta seca. Necesitaba beber un poco de agua. - dije mientras tosía un poco.
- No me extraña que te duela algo. Te iría bien un poco de leche con miel bien caliente. - me dijo mientras sacaba la miel de un armario y la leche.
Llevaba unos pantalones grises largos de pijama y una camiseta de tirantes negra. Cogí un vaso para apartar la mirada de él, la verdad es que estaba bastante bien. Eso de ser policía tenía sus ventajas. Puse la leche en el microondas.
-¿Y tú?¿No puedes dormir? - él suspiró y le sopló a su taza. - ¿Qué tomas?
-Una tila. Tengo algo de insomnio, cuando estoy nervioso duermo fatal. Las hierbas me van bien para calmarme.
-Imagino que el trabajo debe de ser duro.
- Si... me ocupo de las denuncias de páginas web, de detectar páginas con contenido ilegal entre muchas otras cosas. Lo peor son las denuncias por acoso en la red o cuando hay denuncias por difundir imágenes privadas. Es increíble, no entiendo que les pasa por la cabeza a la gente que se hace fotografías íntimas. No son conscientes de quién puede robárselas. Es agotador. - dijo pasándose la mano por los ojos hasta llegar a sus mejillas.
- ¿Y eso te preocupa?
- Cuanto más tardemos en actuar, más víctimas hay. - me quedé mirándolo sin saber qué decir. - Espero que cuando acabe el grado pueda hacer mejor mi trabajo.
- ¿Pero trabajas de lo tuyo ya?
- No del todo, solo hago algunas horas y coopero con el equipo. - me contó, después de beber otro trago de tila.
Cogí mi taza y me senté, apoyándome en la pared. Sentí un gran alivio al tragarme el potingue.
- No está mal. - le dije. Cerré los ojos y eché la cabeza hacia atrás.
- ¿Te gusta psicología?
- Si, mucho. La persona humana es tan compleja... Todas sus dimensiones se comunican entre sí e integran lo que la persona siente, piensa, experimenta... Es apasionante.
- ¿Qué quieres decir exactamente?
- Me llama la atención la forma en qué expresamos lo que sentimos, lo que pensamos... En definitiva, lo que somos. Si no logramos poner palabras a lo que nos ocurre nuestro cuerpo encontrará la manera de transmitirlo. Entonces la persona debe hacer consciente o reconocer la verdad para poder continuar con su vida. De lo contrario, esa pequeña brecha en su interior siempre irá abriéndose.
Él alzó las cejas. Imagino que estaba perplejo. No entendía muy bien porque le estaba soltando esa filosofada a las tres de la madrugada mientras bebíamos leche y te. Debía pensar que estaba loca.
- En fin, perdona. - le dije riendo. - Pero al preguntarme si me gustaba me ha salido explicarte qué es lo que más me llama la atención.
- No tienes que pedir perdón por eso. Creo que te he seguido. ¿Lo que me estabas diciendo es lo que dice Freud de hacer consciente lo inconsciente?
- Sí, tiene relación pero no hablo de traumas en la infancia ni de deseos sexuales no satisfechos.
- Pon un ejemplo para que pueda entenderlo mejor.
- ¿No quieres ir a dormir? - le pregunté.
- Todavía no me he terminado la tila. Suelo esperarme a que vuelva a entrarme el sueño, a veces me pongo a hacer trabajo, pero esta conversación me parece bastante interesante. - me dijo sonriendo.
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Caminar Juntos
RomanceGina se ha enfrentado al mayor reto de su vida: la muerte de su madre. No le ha quedado más que sobrevivir. En su ciudad solo encuentra los fantasmas de su vida con su madre. No tiene nada. Decide mudarse y recomenzar para que su tristeza no la hu...
