Anexo irrelevante sexto, sobre laberintos y decisiones, Sofía.

14 1 0
                                        

– Y te retirás de su vida, elegípor ella incluso cuando solés decir no creer en la posesión; ¿Pero cuán lejos está la posesión de esa forma de sobre ponerse ante lo que pudiese ser desde sus pasos? Vos te vas, ella no hace nada. Y no porque no quiera, vos no la dejás ir siquiera. La retenés en tus laberintos de imbecilidades tan bien armados que seguís recorriéndolos desde el primer día en que entraste. Y te acurrucás en la idea de que estás despejando su camino. De vos, claramente. Y todo esto para no asumir que en realidad lo único que te importa es poseerla, como a una estatua del más laberinto (que ni siquiera orden); resumirla a algo tan sencillo que pudiese quedarse inmóvil ante tu inequívoca decisión. Porque vos no fallás nunca.

Y mientras te relatás este mundo de elocuencia me encantaría mostrarte cuánto se preocupa ella verte ahí atrapado. Acariciando retratos de mármol y cemento, creyendo en libertades que vos mismo dejás sin existencia.

Y de esta forma sufre, incluso más que vos, porque ella te sabe perdido mientras vos la creés atrapada.


Para SofíaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora