Breve recuerdo de medianoche, Sofía.

20 0 0
                                        


- No te acerques, los ciervos se asustan fácilmente. - le advertí tibiamente agarrándole el brazo.

- Sólo quería acariciarlo.- contestó como pidiendo disculpas.

- A veces basta y sobra el contemplar. - y nos devoró el silencio como haciéndonos caso.

Para SofíaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora