- No te acerques, los ciervos se asustan fácilmente. - le advertí tibiamente agarrándole el brazo.
- Sólo quería acariciarlo.- contestó como pidiendo disculpas.
- A veces basta y sobra el contemplar. - y nos devoró el silencio como haciéndonos caso.
ESTÁS LEYENDO
Para Sofía
Puisi¿Quién era Sofía? Esta pregunta costaba responderla, resumir a Sofía a unas pocas líneas sería limitarla tanto; y si tuviese que plasmarla por completo no podría terminar por algunos años, y sería una pérdida de tiempo, Sofía en los años en los que...
