Nicko estaba feliz, ya había almorzado con Gustavo, y toda la mañana habían enviado mensajes de textos, se sentía extraña, por algún motivo Gustavo había resultado “algo más” que una simple venganza, era simpático, tierno, caballero y por supuesto, no encajaba en el típico prototipo de hombre con los que ella salía, quizás por eso era especial, pensaba la chica, además era completamente transparente, le había comentado una discusión con su hermano y el incómodo desayuno…¿Debería darle una oportunidad?,- sacó su bolso y comenzó a buscar las llaves- ¿Sentirá lo mismo que yo?... ¿y que hago con esta atracción por Alonso? Continuaba preguntándose.- finalmente encontró las llaves- ¿En que mierda me metí?
-¿Pensando en mí o en mi hermano?- interrumpió Alonso, asustando a Nicko.
-¡Mierda!, ¡estúpido!, no me asustes así- gritó ella.
- Buenas tardes señorita Schulbach- habló de manera cínica.
-Pff- bufó- ¿pretendes que te salude?- dijo desganada, suspiró- Buenos tardes futuro cuñadito- sonrió maliciosamente, haciendo que Alonso cambiara la sonrisa cínica que tenía en su rostro, por un semblante serio.
-Te vi enviando mensajes toda la clase y ahora almorzando con Tavo ¿Quién diría que usarías a mi hermano para estar más cerca de mí?- agregó sarcásticamente- bueno, déjame decirte que jamás tendría celos de mi hermano, te equivocaste- dijo altanero.
-¿Disculpa? ¿Me estás siguiendo?- dijo Nicko- ¿se te perdió algo?, ya lo entiendo- suspiró- tu ego se te perdió, pero ¿sabes?, no lo encontrarás aquí, déjame decirte que lo que menos me interesa es que seas hermano de Gustavo, son tan distintos, él es simplemente maravilloso.- sonrió.
-No dejaré que le hagas daño a Gustavo- se acercó a Nicko, mirándola fijamente a los ojos- he conocido a muchas como tú- se acercó aún más- es mi hermano y no te permito estar cerca de él- sus cuerpos estaban prácticamente juntos, un paso más y ambos quedaban sobre el auto.- ¿me entendiste?-amenazó Alonso, asustándola, haciendo que la chica diera del último paso y él quedara sobre ella.
Ambos comenzaron a respirar más rápido de lo normal, Nicko miraba los ojos de Alonso y sus labios, esos labios que brotaban solo palabras de odio y egocentrismo, mientras que el hacía lo mismo, recorría desde los ojos de ella, hacia los labios, labios que moría por probar, labio que en ese momento ella mordía, de lo nerviosa que se encontraba, labios, besos, caricias, pensaba el chico.
Él no aguantando más la presión del momento, elevó su mano hasta la mejilla de Nicko en donde comenzó a acariciarla tiernamente, ella al contacto cerró los ojos.
-¿Qué tienes que me atraes?- susurró sobre los labios de Nicko- no te puedo sacar de mi cabeza- rozó los labios de él contra los de ella- me encantas, ¿Porqué no puedes ser para mí?- volvió a rozar los labios-como no te das cuenta que me tienes loco desde que te vi.
-Alonso, no- dijo ella abriendo los ojos- no puedo.
- Shhh- contestó él posando su índice en los labios de ella- desde el día que te vi que no he dejado de pensar en ti, tienes algo que me encanta y me siento un estúpido por haber hecho lo que hice- suspiró- definitivamente no fue una excelente primera impresión.
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Mi eterno amor de verano
Teen Fiction¿Quién dice que los amores de veranos, no pueden ser para siempre?Matilda, comete un error por el cual piensa que el supuesto amor de su vida se ha ido para siempre, sin embargo, sin ella sospechar,sus últimas vacaciones antes de entrar a la univers...
