Joaquín se encontraba durmiendo, en casa de sus padres, siempre que bebía de más y no tenía un ligue de una noche, terminaba en casa de estos, en su antigua habitación.
La luz se colaba entre las cortinas oscuras, dejando entre ver una espalda desnuda y unos rubios rizos, ropa por todo el piso de la habitación. Poco a poco Joaquín fue recuperando cordura y lucidez, abrió un ojo, luego el otro y se enderezó, comenzó a examinar con pereza su alrededor
-Si, esto es conocido- susurró- que dolor de cabeza, no tomo nunca más.
En ese instante se abrió la puerta del dormitorio. Era su madre.
-Mi niño, viniste a verme- dijo alegremente la rubia mujer.
- Theresa no soy un niño- respondió él- no grites, tengo una resaca horrible.
-Jamás la resaca ha sido algo bueno- sonrió la aludida- me recuerdas cuando era joven y salíamos con tu padre a la playa, en su moto, tiempos maravillosos.
-Mamá, si estás aquí es por que quieres algo, lárgalo y déjame dormir, anoche fue una larga noche- suspiró- creo que la afortunada fue una pelirroja ¿o una morena?- suspiró- en fin, hay que mandar a lavar el auto, quedó muy indecente después de anoche- sonrió recordando.
-Bueno, iré directo al grano, por que no quiero saber mucho de anoche- suspiró- hijo en cuatro horas más tenemos una cena importante en el club, necesito que estés ahí.- dijo Theresa- con tu padre exigimos que estés ahí.
-¿Qué hora es?- preguntó despistadamente, suspiró- ¿Tendré que llevar pareja? ¿o para variar tengo que ir con la hija del socio de no sé que cosa de mi padre?- agregó con tono irónico.
-Irás con la hija del nuevo socio de tu padre- contestó mientras salía por la puerta.- te llamo más tarde para afinar detalles.- mientras salía por la puerta- enviare tu coche a lavar y por favor, ventila esta habitación, huele a bar, por cierto, son las 5pm, rompiste tu record en dormir. - salió de la habitación.
En ese momento decidió llamar a Ignacio…
-Aló?- dijo Ignacio por el auricular.
- Hola “man” ¿Cómo estás?- preguntó Joaco.
-Feliz, muy feliz, cada día más enamorado y queriendo estar solo con Mey- confesó- ¿y tú? ¿Qué cuentas?-contestó Ignacio.
-Pues, anoche me fui de fiesta a casa de Santiago, pensé que te vería a ti o a Thomas, estuve toda la noche ahí bebiendo.- declaró- no solo bebiendo- aclaró.
-Es como lógico que alguna mujer fue tu presa- contestó Ignacio- ¿Quién fue la afortunada?- rió Ignacio.
-No lo recuerdo, creo que fue una pelirroja, pero no estoy seguro, quizás una morena- suspiró- sabes que tengo memoria solo para mis estudios, no para mis entretenimientos, pero sé que se llamaba Paula.- contestó Joaco-¿Sabes algo de Thomas?- preguntó- podríamos hacer algo esta tarde.
-No- dijo nerviosamente Ignacio- no se nada sobre Thomas y yo no puedo, tengo planes con mi padre, algo de sus proyectos y cosas que él sabe hacer.
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Mi eterno amor de verano
Novela Juvenil¿Quién dice que los amores de veranos, no pueden ser para siempre?Matilda, comete un error por el cual piensa que el supuesto amor de su vida se ha ido para siempre, sin embargo, sin ella sospechar,sus últimas vacaciones antes de entrar a la univers...
