Querido Dios...

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La semana había pasado rápidamente,  Matilda se había tomado unos días libres, de manera sorprendente su vida había dado un nuevo vuelco, en donde su pilar fundamental era su madre, su padre y su futuro esposo. Ade día a día se estabilizaba, sin embargo al recordar el instante en que el médico y su novio le habían contado el pronóstico de su abuelita le producía escalofríos.

Flash back.

-Mi vida- llamó tiernamente Thomas a su novia y esta fue a su encuentro- necesitamos hablar, y con tu madre también.- Helena en ese instante se acercó a la pareja.- La situación de Adelina es muy complicada, ella tuvo un  accidente cerebrovascular isquémico- suspiró y cogió la mano de su novia- tu comprendes la gravedad de esto ¿no?.

Matilda asintió y bajó la mirada- Simplemente no lo puedo creer- susurró.

-Lamentablemente mi dominio por el área medica es nulo- expresó Elena- ¿Me podrían hablar en un lenguaje sencillo?, soy una simple inversionista- se disculpó.

 -Mamá un accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre, se  forma un coágulo en una arteria.

- ¿Mi... Mamá va a sobrevivir?- preguntó claramente afectada.

- Elena, la verdad es que es variable, todo depende de los factores concomitantes que posea, si ella posee diabetes, hipertensión o si llevaba algún estilo de vida vicioso, puede que cueste muchísimo  más llevar a cabo el tratamiento, pero por lo que me explicó el médico, se iniciará un tratamiento en base a trombolíticos y anticoagulantes.- concluyó. En ese instante apareció el doctor Bach.

-Me imagino que Thomas les explicó la situación, pues la paciente se quedará hospitalizada y el tiempo que se requiera para estabilizarla y hacerle el seguimiento pertinente- miró a Elena- necesito que me firme unos papeles- indicó- por favor sígame.

-Volveré enseguida chicos- dijo ella, se giró y siguió al médico.

- Cariño- habló Thomas interrumpiendo a Matilda, quien se encontraba en sus propios pensamientos-  las cosas no están bien, en cualquier momento Ade se nos va, no quise decírselo a tu madre, pues ustedes habían arreglado su situación recién y no quería que se desanimara de tal manera- suspiró- en estos momentos Ade esta inconsciente, no se sabe con certeza cuando saldrá de ese cuadro o si es que llegará a salir- susurró.

Matilda sintió como una daga cruzó profundamente su corazón, el aire le faltaba, todo se hizo borroso y unos brazos evitaron que cayera al frio piso de la clínica.

Fin flash back


Ese día habían llamado temprano de la clínica a su madre, los nervios la tenían completamente colapsada, Thomas volvió a su universidad, no podía faltar a clases, en esos instantes se encontraba sola en la casa con una cajetilla de cigarros en mano. Durante el transcurso de esos siete días, Ade había reaccionado positivamente, se podía comunicar con dificultad, pero lo hacía, sin embargo no podía coordinar sus movimientos. Habían pasado tres horas Elena no la había llamado, ni una sola señal, las dudas carcomían a Matilda ¿Ade habría fallecido?...

-Querido Dios...- chilló ella- no permitas que eso ocurra- comenzó a llorar.

En ese instante una ambulancia se estacionó en el frontis de su casa, salió rápidamente y para sorpresa de ella, venía su madre y dos paramédicos.

-Bebé- gritó Elena- ¡dieron de alta a Ade!.

-¿Qué?- sorprendida gritó Matilda- ¿no es una broma?

Mi eterno amor de veranoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora