Interrupciones y un llamado

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Los días pasaron y las cosas habían cambiado radicalmente, las chicas y los chicos a pesar de todos los incidentes formaron una buena amistad. Joaquín se había marchado con la excusa que su abuelo materno se encontraba mal de salud y padres viajarían a verlo y querían que él los acompañara, el único que sabía la verdad era Ignacio, que por más que lo había intentado convencer de quedarse, enfrentar y hablar las cosas, no pudo.

Flash Back

-        -Joaco, quédate, debes crecer madurar y enfrentar las cosas, no siempre huiras de ellas- suspiró- Matilda está muy afectada, además de su rompimiento, llegas tú a alborotar sus hormonas.

-        -Pero ¿que quieres que haga?, Thomas es mil veces mejor que yo- dijo el chico, guardando sus ultimas prendas en la maleta- además ella me dejó todo muy claro ese día en la playa, por otra parte sé que es buena chica, yo la usaré  y luego la dejaré tirada por ahí, me conozco.

-        -Bueno -  dijo Ignacio-  espero que esto no lo hagas solo por auto preservación, cuídate - lo abrazó – cualquier cosa me llamas, sabes que cuentas conmigo  y no te metas en líos -  le golpeó la espalda en señal amistosa y agregó- ya sabes que estaremos todo el verano acá, si quieres regresar, siempre serás bienvenido.

-        -Gracias- dijo sonriendo Joaquín- lo sé- tomó su maleta y subió a su auto, bajo el vidrio y agregó -  despídeme de ellas, inventa algo… adiós.

Fin flash back…

-        -Pensando en Joaco ¿verdad?- preguntó Mey, mientras veía como sus amigas jugaban voleibol de playa con Thomas unos metros más , mientras ella desfrutaba de la privacidad de la piscina, se encontraba en una reposera junto a Ignacio, con el cual habían entablado una linda amistad.

-        -Si- confesó el chico- es que es complicado estar justo en el medio -  suspiró -  nos conocimos los tres (refiriéndose a Thomas, Joaco y él), cuando entramos a la facultad de Medicina, hace tres años atrás, éramos unos pendejos que entrabamos a estudiar esa carrera, para salvar al mundo -  dijo con nostalgia, mientras encendía un cigarro- nos decían “los tres mosqueteros”, - sonrió- pasábamos todos los días juntos, nos convertimos en hermanos, Thomas es el hermano mayor, la voz de la experiencia, responsable, serio, tierno, sensible y caballero, así siempre lo he categorizado- fumó y botó el humo lentamente, suspiró y continuó- por otra parte Joaquín, es el hermano pequeño, el rebelde sin causa, engreído, independiente, sociable, mujeriego, pero a la vez con un enorme corazón- sonrió- los tres somos tan distintos, pero nos complementamos, eso hace que nuestra amistad no sea tan rutinaria y común- volvió a fumar - creo que me estoy sincerando bastante.

-        -Me ha encantado oír tu confesión- dijo Mey mirándolo a los ojos y sonriéndole- pero… tú a ellos los ves así… pero… ¿Cómo te ves tú?- preguntó ella directamente.

-        -Es simple, yo me veo como su cable a tierra, su mediador, su amigo, su hermano, su compañero de locuras  y psicólogo particular– dijo el chico sonriendo- por lo mismo me cuesta estar en esta situación, - su semblante cambió a uno más triste- sé lo que siente Joaquín y sé también por que se alejó- suspiró- por otra parte ayer hablé con Thomas y me confesó que le dijo todo a Matilda.

Mi eterno amor de veranoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora