NUEVAMENTE

549 46 2
                                        

No podía comprender como JiMin podía "haberme hecho esto" aunque en realidad no conocía mis sentimientos hacia él debió sospecharlo ¿o no?

Daba igual, no podía borrarlo de mi mente, ese año de salir a pasear juntos, de pasar el tiempo en charlas que aunque triviales, estando con él eran las más interesantes del mundo, de conocer todos sus gestos a la perfección, de haber secado sus lágrimas causadas por las burlas de la gente, de intentar levantarle el ánimo cuando estaba mal. Incluso le había dado una llave de mi casa ya que era como de la familia, se llevaba bien con todos, hasta mis indiferentes padres le hablaban bien.

Primero venía y me miraba con sus ojitos negros, su boca sensual, me abrazaba y luego me botaba y se largaba con ese JungKook. Eso era alta traición, en ese momento sentía como todo mi amor hacia él se transformaba en dolor y odio. Maldito mocoso enano, fingía entenderme y quererme para después lastimarme.

Me odiaba a mi mismo también por dejarlo hacerlo, sabía que no debía confiar en nadie y aún así lo hice, lo dejé entrar a mi mundo, me abrí con él ¿Y que recibí a cambio? Nada absolutamente nada solo sufrimiento.

De nuevo sentí como toda la depresión que estaba guardada en el fondo de mi alma volvía a mi, consumiéndome lentamente y mal aconsejándome, diciéndome que no era lo suficientemente bueno para JiMin, por eso había elegido estar con JungKook.

Una voz en mi interior me decía que no era bueno para JiMin ni para nadie, por eso es que estaba solo y amargado en este cuarto solo. Siempre había sido así, había pasado mis días solo y seguramente moriría así.

Esto no se puede llamar vida si todos los días te duermes deseando no despertar.

Pensé que JiMin había podido sacarme de mi depresión pero no era así, su compañía simplemente había hecho que lo olvidara por un rato, pero yo seguía siendo el mismo chico con los mismos pensamientos suicidas de siempre. Me quedaba claro que ni JiMin ni nadie podría salvarme de esto.

Fui a buscar unas botellas de soju que había en casa, también encontré cervezas y makgeolli, solo quería ahogar el dolor que sentía, quería dormir y olvidar todo, pero me era imposible, me dolía el pecho debido al sentimiento que tenía dentro.

Me dirigí al baño para buscar en el botiquín algún calmante pero al ver todos esos frascos llenos de pastillas que prometían calmarme y hacerme dormir no pude resistirme.

Paracetamol, ibuprofeno, naproxeno, mis antidepresivos y ansiolíticos formaban una excelente combinación para dormir profundamente.

Saqué una hoja en blanco del cajón, tomé mi pluma y comencé a escribir, era una carta dedicada a JiMin, o a mi vida, o a mis sentimientos en ese momento, no lo sé bien, solo escribí lo que mi alma sentía

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Saqué una hoja en blanco del cajón, tomé mi pluma y comencé a escribir, era una carta dedicada a JiMin, o a mi vida, o a mis sentimientos en ese momento, no lo sé bien, solo escribí lo que mi alma sentía. Al mismo tiempo que escribía tomaba las pastillas con el alcohol.

"Tú me hiciste feliz mucho tiempo, pero sé muy bien que todo se acaba, todo es temporal, dura una hora, un día, un mes, un año, pero al final siempre termina.

Me hiciste muy feliz en este tiempo a tu lado, a pesar de que eres pequeño sabes dar amor mejor que los adultos, siento no haber tenido el valor de demostrarte lo que sentía por ti en su momento.

Ahora que quiero hacerlo ya es demasiado tarde, ahora perteneces a alguien más, no quiero seguir viviendo para verte en brazos de otro.

Si no me quito la vida con estas pastillas, pero te veo en otros brazos es como si ya estuviera muerto.

No hay más ¿para qué vivimos? la vida es tristeza, dolor, hace tiempo todo perdió el color, no siento amor.

No encuentro nada, no tengo nada, me siento extraño, estoy llorando, estoy solo.

En mi ya no hay felicidad, no hay más, lo voy a hacer, voy a besar el cielo antes de lanzarme al infierno.

Te juro que te quiero, te he querido y te querré más que a nadie, pero ya no puedo soportarlo más.

Besos al vacío..."

Cuando terminé de escribir la carta me sentía mareado pero aún consciente, al parecer esas pastillas no me habían hecho ningún efecto, bajé a la cocina para buscar algo más que consumir, quizás quita sarro o amoniaco.

Abrí las alacenas en busca de veneno. Pero en ese momento sentí un dolor inmenso en el estómago, era tan fuerte que me derribó, caí al suelo y empecé a vomitar, intenté levantarme nuevamente para subir a mi habitación, no quería morir ahí, sabía que alguien podría encontrarme, y no quería que me sucediera como la primera vez, no quería que Min Junki me salvara la vida.

Me arrastré hasta la entrada de la cocina como pude, seguí vomitando y pude notar que había sangre en el vómito. Sentía como mis órganos se disolvían por dentro. No pude resistir más, intenté llegar más lejos, pero solo me arrastré hasta la subida de la escalera, apoyé mi cabeza sobre el primer escalón y mis lágrimas comenzaron a brotar me dolía el estómago de una manera sobrehumana pero no lloraba de dolor, al menos no de dolor físico, me dolía saber que no volvería a ver a aquel enano que tanto amaba, que no volvería a decirle a Junki cuanto lo quería, no volvería a cruzar palabra con mi padre o a abrazar a mi madre. Pero a la vez estaba feliz, también significaba que ya no iba a deprimirme nunca más... Mis ojos se pusieron en blanco, y en mi mente solo tenía a JiMin y su hermosa y estúpida sonrisa

Sentí como lentamente perdía el conocimiento, ya no podía sentir nada solamente el dolor, que aún estando casi inconsciente penetraba en mis entrañas como puñaladas, recordé aquella primera vez que me rajé las venas, no recordaba haber sufrido tan...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Sentí como lentamente perdía el conocimiento, ya no podía sentir nada solamente el dolor, que aún estando casi inconsciente penetraba en mis entrañas como puñaladas, recordé aquella primera vez que me rajé las venas, no recordaba haber sufrido tanto en aquella ocasión. Poco a poco de nuevo todo era negro, a lo lejos pude escuchar un sonido irreconocible ya para mi.

DEPRESSEDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora