¿Por qué será que las flores se marchan contigo para morir en tus manos que son dos raíces de sustento? Que los tallos se alegran de que seas la savia de su alimento. Que se marchitan para despedirse de tus manos amorosas de caricias sinceras. Para agradecerte no sólo el agua con que las riegas, sino porque les cuentas como las amas de todas las maneras. Las plantas cuando no estás en casa siempre te esperan. Eres un rayo de sol que las iluminas si te escuchan abrir la puerta y se enteran que llegastes. Y es que tu pecho es un jardín que florece hacia el cielo como una yedra que sube una escalera. Para llegar hasta el sol que las flores veneran. Eres fotosíntesis la alquimia de amor que corre por la madera. La semilla que crece hacia el sol que espera. Eres otra flor su estación de primavera.
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