No pides nada a cambio, no eres cuantificable como el aroma de las flores esparces la esencia. No dependes de nadie, ni de nada, no eliges preferidos. Tu luz se ilumina en el estiércol, tu sombra cobija sin discriminación. Te expandes con mas gracia a quién mas te necesita. La belleza brilla en tu interior, no la recibe siempre quién la espera. Estás por encima de la razón, impulsas desde abajo a cualquier corazón. En un universo de caos eres orden ternura y dulzura siempre perdonas. Eres amor.
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