Capítulo 15/II

1.9K 235 6
                                        


-Uno... dos... tres... descarguen- ordenó el doctor tratando de estabilizar a Jayden.

Esta era la tercera vez y el hombre no respondía. Por protocolo solo se podía dar descarga eléctrica tres veces, si no despertaba se declaraba muerto el paciente. Pero él no quería dejarlo morir.

-No tiene caso doctor, ya no responde, tiene un minuto y trece segundos muerto. Lo hemos perdido- dijo un enfermero.

-¡No!- exclamó -Allí afuera tenemos a una mujer desesperada- decía mientras frotaba el desfibrilador de nuevo -Vamos, aumenta la frecuencia...

-Doctor, podemos quemar su corazón- dijo el enfermero asustado.

-Solo una ves más, Carl. Vamos, uno... dos... tres...descarguen- colocó el aparato en el pecho del hombre.

Jayden se sacudió violentamente en la camilla y sus palpitaciones volvieron a ser contantes, la maquina volvía lentamente a su estado normal dejando claro que el hombre había vuelto a tener signos vitales.

El médico respiraba muy rápido y sonreía complacido. Los demás miraban al paciente incrédulos, jamas habían visto a una persona volver a la vida luego de casi dos minutos muerto.

-Avisemos a su familia- dijo el doctor.

****

Zoey despertó y se encontró con Sara y Marcos.

-No digan nada por favor- dijo tocándose la cabeza -Agh, me duele.

-Zoey, ya no eres tu sola. Tienes una vida adentro, no querrás perderle, ¿verdad?- la regañó su madre.

En eso recordó lo que había pasado anteriormente y se incorporó de forma brusca.

-Jayden- dijo mirando a Marcos.

-Está estable, entró en paro y casi se va- dijo con cautela -Pero esta aquí con nosotros aún.

Esas palabras aliviaron un poco a Zoey, pero no del todo. Todavía estaba en peligro.

-Hermanita- entró Allison -Déjenme sola con ella por favor- dijo mirando a su madre y a Marcos.

Al quedarse solas se miraron a los ojos y no necesitaron decir nada. Zoey explotó en llanto y Allison la consoló.

-Tranquila, linda- la arrulló.

-Es duro y doloroso, Sonny- sollozó -Me duele aquí- se señaló el corazón.

-Lo sé. Sé lo que se siente creer perdido a alguien que amas con todo tu corazón. Que no se te olvide mi historia con Justin.

Zoey solo asintió.

-La pasaste realmente mal- dijo sorbiendo por la nariz.

-Sufrí mucho, tanto que se me importó que estaba embarazada y mis hijos me necesitaban. Pero una personita que estoy abrazando ahora, me ayudó a ver la realidad y despertar de mi shock- le acarició el rostro, limpiando sus lágrimas -Y hoy te aconsejaré como lo hiciste conmigo: ¿crees que a Jayden le gustará verte de esta manera, que se entere que estabas embarazada y lo perdiste por estar sufriendo por él? No, a él no le gustaría. El está ahí Zoey y va a despertar, lo tendrás a tu lado y serán una bella familia. Solo se paciente y dale tiempo al tiempo. Cuida de ese pequeño.

Las palabras de su hermana la hicieron llorar más.

-Allison, ¿acaso nosotras estamos condenadas a sufrir por los que amamos?

-No lo mires como una condena, sino como una experiencia de vida. Una que te enseña a dar oportunidades y a amar con locura sin importar qué.

-Gracias, hermanita. Te amo.

-Yo te amo más, mi pequeña niña.

****

Pasó un mes y los médicos sacaron a Jayden de cuidados intensivos. Su inflamación curaba de manera lenta, al igual que sus hematomas.

Zoey iba cada día a su habitación y se cuidaba para no perder al bebé.

Danielle había aparecido varias veces por la clínica y la chica enojada la sacaba a rastras, bajo los insultos de Carla.

Había formado una linda amistad con Kaleb y cuando anunció su embarazo él se alegró mucho. En cambio la señora que sería su suegra se enfadó y le dijo muchas cosa, entre ellas cazafortunas.

Había llevado a Ryan y le había contado a Jayden que él ya hablaba más y se podían entender muchas cosas. Estaba consciente de que él se alegraría con esa noticia.

-Te extraño, mi Jay. Vuelve conmigo, ya has dormido mucho- le dijo antes de besar sus resecos labios.

-Es hora de irse Zoey- le anunció Marcos.

-¿Ya se acabó la visita?

-Así es, vamos que te llevo a tu casa. Además el pequeño Ryan ya está cansado.

-Claro, vamos- dijo resignada.

Si no salía ella, la enfermeras la sacarían.

Así que tomó su bolso y se iría a su casa con la esperanza de encontrar a Jayden despierto al día siguiente, como cada día imaginaba.

Amor y Dolor IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora