Capítulo 12

2.7K 293 4
                                        


9no mes de embarazo

-Perdón, mis bebés, perdón. Estos últimos dos meses la han pasado realmente mal por mí. No lo he hecho intencionalmente, es la agonía que me está matando. Ustedes son la única razón por la cual sigo respirando en este mundo y no me he ido con su padre. No es justo que queden totalmente huérfanos por mi culpa.

Allison le hablaba a sus bebés mientras se acariciaba la barriga. Estaba recostada en una camilla de hospital, luego de que fue intervenida por un desmayo, provocado por la mal alimentación. Era la quinta vez que sucedía desde aquel trágico día.

Se sentía culpable porque sus niños habían estado en peligro muchas veces, pero no le daba hambre, comía por obligación y cuando lo hacía devolvía el estómago. Día por día era igual, se prometió a ella y a su familia que se recuperaría, que saldría adelante, pero cada cosa le recordaba a él y era inevitable deprimirse.

Se habían pasado a vivir a casa de su madre por un tiempo. Danna, era la chica de antes de nuevo y ella, bueno, ella lo intentaba, pero caía y caía y volvía a caer.

-Ya estás despierta, eso es bueno- entró una doctora a la habitación -¿Y tu familia?

Se encogió de hombros -No lo sé, desperté y estaba sola- la doctora frunció el ceño.

-Raro, no querían despegarse de ti hace un rato- le quitó importancia -Bueno, podrían estar en cualquier lado. Allison, te vamos a hacer una ecografía para ver el estado de los bebés, ¿Entendido?- asintió.

-¿Cree usted que pueden estar en peligro?

-Creemos que pueden estar en bajo peso. Según tu madre has tenido varios inconvenientes- asintió de nuevo en respuesta a la doctora -Pero nada más que eso. Veremos de cuanto estás, cuanto pesan, cuando aproximadamente podrán salir, entre otras cosas.

-Estoy de nueve meses, recién cumplidos.

-Perfecto, podrían nacer en cualquier momento.

En eso entraron las mujeres que conformaban su familia, y al verlas despierta se abalanzaron sobre ella.

-¿Cómo estás?

-¿Cuándo despertaste?

-¿Tienes hambre?

Su cabeza iba a explotar con tantas preguntas y la doctora solo miraba divertida la escena.

-Ya basta, estoy bien- respondió.

-No estás bien, Sonny, esta es la quinta ves que te desmayas- le regañó Zoey moviendo sus brazos dramáticamente -No quieres comer y eso te hará daño.

-Me siento mejor, la doctora me dijo lo que tengo. Lo mismo de siempre, anemia.

-Le estuve diciendo también, que le haremos una ecografía y ha llegado el momento- intervino la doctora.

-Te acompañaremos- dice Sara.

-No, mamá, iré sola- contestó y el rostro de las tres mujeres era de puro asombro.

Con esa decisión tomada, se sentó en la silla de ruedas que le ofreció una enfermera y subieron a la planta de maternidad.

*****

-Tus bebés están en excelentes condiciones. Tienen buen peso, buen tamaño. Pareciera como que no has pasado por mal momento- la obstetra le explicó y ella miró la pantalla.

Lágrimas salieron de sus ojos, sus bebés estaban grandes y fuertes. La ecografía era 4D y se podía apreciar perfectamente a los dos bebés. Su niño como siempre, con su dedito en la boca. De repente escuchó un sonido que le era muy familiar ya. Los latidos de sus hijos.

Amor y Dolor IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora