Capítulo 12/III

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-Danna, deja de tragar y ven a ayudar- dijo Zoey de brazos cruzados. Dan la miró sin interés.

-No sé si no te has dado cuenta, pero tengo una enorme panza como para estar pegando globos en todos lados- le dio un bocado a su postre.

-Eso no te impide nada, que no se te olvide que he estado embarazada dos veces- le respondió y Danna se quedó sin respuestas. Con pesadez se levantó del sofá y caminó hasta el patio.

Estaban en la casa de campo de Jayden y Zoey, era el cumpleaños número tres de Ryan y como era de esperarse, se iba a celebrar una gran fiesta más tarde. Danna hizo una mueca, había globos y serpentinas por todos lados. Los hombres pegaban globos en las partes más altas y las mujeres decoraban las mesas, excepto Sara que se encargaba del pastel. Se acercó a Lucy para ayudarla con los manteles, eso era lo que más fácil se veía y lo que menos esfuerzo requería.

-Hola Dan, veo que la jefa te sacó de la casa- se burló la chica.

-Ni lo digas, Zoey es insufrible cuando se lo propone- soltó un bufido.

Luego de montar cuatro mesas, sintió unas manos cálidas en su cintura seguido de un beso en el cuello.

-¿Es necesario hacer esto anual?- le preguntó a Alex el cual rió pegado a su nuca.

-Por algo son cumpleaños, se celebran todos los años.

-Cuando los bebés cumplan años vamos a contratar a alguien para que se encargue de todo. No puedo con esto- acarició su vientre.

-¿Crees que no he considerado una decoradora?- cuestionó Jayden que escuchó la conversación -Pero Zoey es testaruda y dice que nadie va a decorar el cumpleaños de sus hijos. Solo ella.

Danna negó resignada.

-No se nota, estamos todos aquí ''ayudando''- se quejó ella haciendo comillas con los dedos.

-Tienes razón- agregó Lucy.

-Siempre la tengo- movió su pelo de forma imaginaria, ya que lo tenía recogido.

***

-Esto parece una selva- Alex soltó un silbido -¿Cuántos niños hay aquí?

-Algunos cincuenta- Justin hizo una mueca -Eso es una cantidad exagerada.

-Según Zoey, son los compañeros del jardín de niños- dijo Allison.

Sentados en un lugar aparte se encontraban: Allison en el regazo de Justin, Lucy, Marcos, Alex y Danna. Esta última tenía los pies sobre los muslos de su esposo. En cambio, Zoey, Sara, Jayden y los padres de este, estaban pendientes de los niños.

-Tengo los pies muy hinchados y me duelen- se quejó Danna.

-Es normal cuando tienes dos bebés en el vientre- Allison miró a sus hijos -Lo digo por experiencia propia.

-¿De cuánto estás, Dan?- cuestionó Lucy -Pregunto porque estás muy inflada.

-A mitad de los seis meses, exactamente veintiséis semanas- acarició su vientre e hizo una mueca -Los dolores de espalda son fatales.

-Ni que lo digas- Allison le dio la razón -Vengo al rato, voy al baño.

-Espera, te acompaño.

Su cuñada la ayudó a levantar y ambas fueron al interior de la casa. Danna había estado sintiendo algunas molestias en el vientre bajo y no le mencionó nada a nadie para no preocupar. Cuando iba a salir del baño un fuerte dolor la recorrió desde su columna hasta su vientre.

-¡Maldición!- gruñó y Allison la escuchó.

-¿Dan, estás bien?- entró al baño y la vio doblada por el dolor -¿Qué pasó?, ¿qué tienes?- preguntó preocupada.

-No lo sé, fue como una contracción- se enderezó para seguido doblarse por otro dolor. Gritó.

-No estás de tiempo- dijo su cuñada nerviosa -Voy a llamar a Alex -sacó su móvil, pero se paralizó al ver el charco que se formó a los pies de Danna. Esta la miró con pánico.

-Sonny, se ha roto la bolsa, eso no es normal. Tienes que llamar a Ale...- se interrumpió con un alarido de dolor, aún más fuerte que los dos anteriores.

Allison marcó el número de Alex y ayudó a Danna a recostarse en el piso. Otro dolor la recorrió y le comenzó a salir sangre.

-Ay Dios, Alex contesta- dijo al borde del colapso -¡Alex!- gritó al este contestar -Es Danna, rompió bolsa y está sangrando. Tienes que correr.

Medio minuto más tarde, Alex irrumpió en el baño de invitados junto a Justin. Vio el estado pálido de su esposa y rápidamente la tomó en brazos.

-Justin, prepara el auto, hay que llevarla al hospital- dijo con voz neutra, pero muerto de miedo por dentro.

El hombre asintió y corrió en dirección a la entrada con Alex con Danna a cuestas, siguiendo sus pasos. Allison los acompañó y avisó a Zoey. La cual terminó la fiesta preocupada por su amiga. Eran las seis y treinta cuando llegaron a la emergencia del hospital central. De inmediato un enfermero divisó a Alex y trajo una camilla para acostar a Danna. Una doctora se acercó y revisó sus pulsaciones.

-¿Qué pasó?

-Ha comenzado a tener contracciones, ha roto bolsa y comenzó a sangrar- Allison contestó.

-¿Tiempo de gestación?- cuestionó la doctora al ver la sangre.

-Seis meses- contestó Alex.

-Posible aborto, embarazada de seis meses, joven de aproximadamente veinticinco años. Hemorragia uterina, hay que detener el sangrado- gritó la doctora a su equipo mientras el enfermero empujaba la camilla de Danna a una sala de emergencia.

Todo eso pasó en menos de dos minutos. No le permitieron la entrada a ninguno y a Alex se le aceleró el corazón con el posible diagnóstico. Otra vez no, pensó.

-Alex, tú eres médico, te pueden dejar entrar- dijo Allison nerviosa.

-No trabaja aquí, además de que podría perder la razón allí dentro- contestó Justin.

-¿Dónde está Danna?- preguntó una asustada Sara entrando junto a Zoey y Jayden al área de urgencias.

-La acaban de ingresar, hay que esperar- Alex pasó las manos por su cara -Un posible aborto- dijo en voz baja.

Sara tapó su boca con las manos y se le aguaron los ojos.

-¿Los niños?- preguntó Allison.

-Se han quedado con Lucy, Marcos y mis padres- contestó Jayden.

Esperaron en la sala unos veinte minutos hasta que salió la doctora y todos la abordaron.

-¿Cómo está?- inquirió Justin ansioso.

-Danna entró en labor de parto, por lo que serán unos bebés muy prematuros. Hemos detenido la hemorragia y hecho una ecografía. Tratamos de hacer lo posible para que no se produzca el nacimiento pero fue inevitable, la bolsa se ha roto, el sangrado ha sido por el desprendimiento de esta. Debemos intervenir de manera inmediata con una cesárea de emergencia o sino vamos a perder a los bebés. Mientras más antes posible, mejor, los bebés se pueden quedar sin oxígeno en cualquier momento- explicó con seriedad.

-O sea, que la van a operar- afirmó Sara.

-Así es, la están preparando para el quirófano. Danna hasta ahora está bien, me ha dicho su nombre, edad y me ha ayudado a llenar su ficha. Si me disculpan, voy a ayudar al obstetra, más tarde les aviso sobre la paciente- dijo antes de marcharse.

Alex cae en la silla derrotado. Si lo pusieran a elegir entre los bebés y Danna, elegiría mil veces a su esposa. No le importaba sonar cruel e insensible, esa era la verdad. Al menos ella estaba bien.

Amor y Dolor IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora