Capítulo 17/II

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-Buenas tardes, señores Johnson- se dirigió el doctor a los padres de Jayden.

Todos al escucharlo le prestaron atención.

-Jayden a respondido muy bien. Al parecer no hay perdida de memoria, que era lo que temíamos. Si sigue así le daremos el alta dentro de unas semanas, incluso días.

-¿Podemos entrar ya?- preguntó Clara.

-Sí, señora.

-Gracias doctor- Kaleb le dio la mano para expresar su respeto.

-Estoy a su orden- este dio media vuelta y se fue.

-Vayan ustedes, yo iré a comer algo con Ryan. Voy dentro de un rato- les avisó Zoey.

Los demás hicieron caso y ella fue a la cafetería. Quería estar a solas con Jayden, y con su familia presente eso no sería fácil.

******

-¡Oh, cariño!, me tenías tan preocupada- dijo Carla al entrar y ver a su hijo.

Jayden al ver a su madre hizo una mueca y sin querer respondió a su abrazo. Miró hacia la puerta y sonrió al ver a su padre y a Marcos entrar. Esperó para ver a Zoey, pero esta no apareció.

-¿Zoey?- le preguntó a su amigo.

-Ella está comiendo algo, muchacho, ya subirá- le contestó su padre.

-¿Conocen a Zoey?

-En las peores circunstancias. Pero sí, la conocimos hace meses- dijo Kaleb.

-¿Meses?

-¿El médico no te dijo?- cuestionó Marcos confundido -Estuviste en coma por tres meses- le explicó.

-¡Joder!, eso es mucho tiempo. Recuerdo el accidente, no podía frenar. Luego el camión, fue muy repentino todo- dijo angustiado.

-La policía está investigando. Según ellos, fueron cortados los frenos.

-Esperemos que encuentren algo, papá.

Se quedaron conversando, había pasado una hora completa y Zoey no aparecía, estaba nervioso, ansioso. Tenía tanto por contarle, disculparse.

Marcos le había dicho que ella se había pasado todas esas semanas junto a él, pero estaba pensando seriamente que fue por culpa, porque aún no había hecho acto de presencia.

En eso, llegó la chica. El corazón de Jayden brincó y a ella se le iluminó la mirada. Lo miró con amor y le sonrió de manera auténtica.

-¡Papi!- gritó el niño que iba de la mano de su madre, emocionado de ver al hombre.

Los demás presentes se sorprendieron, y Zoey sintió pena.

-Ryan, amor, te he dicho que él no es tu papi- le recriminó.

-Y yo te he dicho que por qué no puedo serlo- le contestó Jayden.

-Jayden, ¿qué cosas dices?- lo regañó Carla -No puedes tomar la responsabilidad de un niño que no es tuyo- su tono fue de desprecio.

-Es el hijo de la mujer que quiero a mi lado, por lo tanto es mi deber ser su figura paterna.

La señora hizo una exclamación de sorpresa e indignación.

-Carla, es mejor darles espacio- tomó a su mujer por un brazo -Volvemos luego, hijo. Hablen, lo necesitan.

Con eso escoltó a Carla hasta la salida y desaparecieron. Marcos miró a la pareja y sin decir nada salió de la habitación también.

Se formó un silencio algo incómodo y Jayden fue quien lo rompió.

-Zoey, cielo, perdóname por favor. Sé que fui un idiota, debí ser sincero contigo desde el principio, pero siempre elijo las peores decisiones- soltó un torrente de disculpas y ella lo miró divertida -En serio, quería ser lo mejor para ti, pero siempre termino cagan...

-Calla, Jayden. No tengo que perdonarte nada. La que debería de pedir disculpas soy yo. No te dejé explicarte, ni te di una oportunidad, solo te alejé y te ignoré todo lo que pude.

Suspiró y se acercó a la camilla, él rápidamente le tomó las manos.

-Actuaste como cualquiera lo hubiese hecho- le susurró.

-Jayden, no sabes los días que pasé, no sabes lo que sufrí, ni lo que lloré pensando lo peor. Creí que te perdía y eso duele en realidad y me he dado cuenta de que no me siento completa ni en paz, si no es contigo.

-Joder, mujer. No digas esas cosas así, mi corazón quiere salir corriendo en estos momentos.

Ambos y rieron, provocando la risa en Ryan también. Jayden lo miró y lo llamó a sus brazos. El niño gustoso se refugió en el pecho del hombre.

La mirada de este bajó al vientre de Zoey y frunció el ceño. Ella se percató de ello y sonrió.

-¿Estás emb... embarazada?- tartamudeó -¿Mío?

Estaba sorprendido y una ráfaga de felicidad cruzó su pecho. Miró a la chica a los ojos.

-Cuatro meses- fue lo único que respondió.

Rió a carcajadas de la emoción, causando que Zoey se burlara de él.

-Voy a ser papá- dijo aún sorprendido -Tendré un bebé, mío. Dios, gracias, es lo mejor que me pudo haber pasado. Después de la madre, obviamente- le guiñó un ojo.

Esta rió sonrojada, ni recién despertado de un muy largo sueño dejaba su picardía.Y eso le encantaba.

Amor y Dolor IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora