Albert al llegar a casa lo primero que vió fue la puerta de su vecino, y como todo mal pensado creyó que a lo mejor Ellen se había enredado con el viejo del lado, pues de qué forma ella podría alegar que la propiedad fuera suya. Y aunque ese pensamiento hacía deslucir a Ellen ante sus ojos, creyó que esa era la mejor alternativa ante su interrogante. Ellen era muy guapa y lo que le seguía, por ello debía de ser fácil para ella haber enredado a un viejo viudo como su vecino. Pensó. Pero, aun así Albert no soportaba la idea que un viejo caduco se hubiera enredado con ella...
-¡Pero que manera tan astuta de hacer caer dinero del cielo- Escupió mordaz Albert mirando el vacío, dándole vuelta a los pensamientos que lo llevaban a las mismas viables conclusiones.
Ellen salió de Aromas Peruanos temprano para ir a su casa como cada día. Pero no sabía como llegar a su casa. Que micro debía de tomar para ir hacia allá... Cuando Silvio y Marcelo la llevaron en auto, ella confundida por los sentimientos encontrados de dicha y pena extremas no se percató que lugares estaban en el camino,... ni nada, sólo se dejó conducir... Ahora ella no sabía donde estaba su casa. Ya era muy muy tarde, y pese ha haber dado vueltas, nada se parecía al vecindario de su nueva casa. Para variar ese mismo día por la mañana Silvio la acercó a Aromas Peruanos otra vez en auto y por conversar tampoco vio por donde iba. Ella estaba perdida. Así que decidió pedir ayuda
- ring ring ring
- El Doctor Silvio Prescott no contesta, no sé que voy a hacer, -Se decía Ellen, luego recordó que Marcelo también le había dado una tarjeta para que lo llamara si había alguna cosa en la que pudiera ayudarla... Claro que en esto puede ayudarme el señor Bazán, se dijo. Y sin perder más tiempo lo llamó.
- Aló - contestó de inmediato al segundo timbre Marcelo.
-Señor Bazán, disculpe que lo moleste, pero no sé como llegar a casa, estoy perdida.
-jajajajajajaja
-...
-¿Dónde estás? le preguntó Marcelo para poder indicarle como llegar, pero al darse cuenta que explicarle cómo llegar iba a estar en chino; le dijo que se calmara y esperara a que él llegara.
A los 35 minutos llegó Marcelo en su camioneta y desde allí la regresó a Aromas Peruanos, y desde la misma puerta del restaurante le indicó como irse a su casa. Mientras conducía, no dejó de Indicarle en donde debía tomar el bus y en qué lugar debía de bajar... Al llegar a la casa de Ellen, Marcelo se estacionó afuera frente al edificio. Pero antes de marcharse quiso pasar al baño de Ellen antes de partir. Al subir las escaleras Marcelo iba contándole bromas. Razón por la cual suben riendo con fuertes carcajadas. Que llegaron hasta los oídos de Albert en la puerta del frente.
Albert al verla desde la ventana tras la cortina, si dejarse ver, observa a Marcelo introducirse al frente. Esta acción hace pensar que ella podría ser del tipo fácil. Después de todo Ellen era bastante atractiva, tanto que él mismo la estaba observando como si se tratara de un pervertido desde la ventana, observando la hora de su llegada, sin despegar la mirada hasta que ella cerró la puerta.
- Albert frotó los dedos frenéticamente sobre sus sienes, maldita sea ¡Pero si Marcelo no es de los tipos que pagan por afecto! ¿o si?
Albert se introdujo con el ceño fruncido, todo le pareció la confirmación de lo que él sospechaba de ella. Y por andar renegando y explotando con las ideas que él imaginaba al respecto, no vió que Marcelo salió ahí a los pocos minutos de la casa del frente.
-Al verla pensé que era una chica especial, pero ahora veo que se nota que dista mucho de serlo, -pensó alicaído Albert. Y pensar que Marcelo no sabe que anda con el viejo de al lado para quitarle su fortuna y ahora también con él.
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A FAVOR DEL AMOR
RomanceUn hombre muy versado es aquel que es muy instruído en varias materias o muchos conocimientos, así es Albert, un hombre bastante alto. ¿Cuánto? 1.97cm. Todo un hombre de letras y artes que vivía holgadamente en una rutina constante, intentando escr...
