—Albert Contreras, me puedes decir qué rayos me estás ocultando, dímelo de una, tú sabes bien que esas cosas me ponen de un genio terrible, no me hagas pensar mal porque te arrepentirás, y no estoy de broma. Y de entrada te digo que de nada sirve si no te arrepientes.—decía Ellen enérgicamente tras haber escuchado a medias la conversación de Albert.
Albert se encontraba en una prolongada situación tortuosa en medio de sus amigos y tres guardaespaldas, frente a Ellen, la cual estaba en medio de todos sumamente molesta. Silvio la miraba con una sonrisa sincera mientras que Marcelo la miraba reservándose el derecho de observarlos críticamente.
—Ellen, amor, puedes acompañarme un momento para explicarte cómo están las cosas, en privado, ¿si?. —Decía Albert extendiéndole una mano e invitándola a salir con él
—No pienses que dorando la píldora voy a ver las cosas más brillantes, y ¿por qué no quieres que me entere?, acaso estas metido en algo malo. ¡Albert Contreras Reyes!... me puedes explicar ¿por qué tenemos guardaespaldas?. —Decía Ellen con el ceño fruncido mientras seguía a Albert a un lado de la piscina donde no serían vistos ni oídos. Sin dejar de observar su amplia espalda y su gran estatura, mientras lo seguía muy de cerca, ...su estómago revolotea de mil sensaciones, casi podía jurar que instantes anteriores estaba a punto de golpearle la cabeza del coraje que le producía la mentira, agarrarle por el cabello y sentarlo en una silla para reclamarle los motivos por los cuales había ella quedado de lado... Y hasta pasaron en microsegundos cosas que no debería ni pensar... Al fin de cuentas, el asunto en cuestión no constaba en enumerar todas las cosas que me sacaban de mis casillas <<pensó>> sino, en su jodida forma de decidir por ella pasándola por encima como si ella fuera nada.
Todo lo que pasaba en esos momentos era jodido para la seguridad de Ellen, una mujer hermosa y divinamente encantadora pero con un genio de la misma hija de Lucifer cuando se molestaba, Ellen era como los mil demonios pero era como una droga que lo estaba consumiendo paulatinamente. En una especie de pertenencia y necesidad exorbitante y tonta que empezaba a nublarle el entendimiento y las razones cuando la tenía encima, por ejemplo cuando él no le avisó lo de su viaje de dos días hacía una quincena atrás por buscar guardaespaldas para ella, o cuando no contestó sus llamadas un día entero en el que desapareció, o cuando lo retaba como niño chiquito delante de todos... Pero el solo verle a los ojos, esos que lo fundían y prensaban y lo hacían un amasijo imperfecto que lo desestabilizaba... cuando la tenía al frente...y sus más bajos instintos fluían. Sin lugar a dudas Ellen se había convertido en su motor y aliciente para vivir, pero también en su más grande debilidad.
—Bien, te sigo esperando Albert, ¿qué tienes que decirme?, como dijera superman "No se necesita tener una visión de rayos x para saber que algo no está bien". —Decía ellen muy molesta.
—Amor no te pongas así, déjame explicarte...
—¡Albert! habla pronto que ya me tienes a punto ebullición..
—Mira hace unos días atrás... Mmmm ¿recuerdas que hace una quincena viajé y no podía contestarte el teléfono?, pues bien estaba en un lugar peligroso en donde había cámaras de vigilancia y gente bastante extraña, estaba en la misma boca del lobo... buscando pistas que me lleven al cabecilla o responsable del intento de asesinato que sufrí, dos días antes. Recuerdas que uno de mis supuestos amigos murió por un disparo en la cabeza en un supuesto asalto... Pues bien, no hubo asalto. Ese día Alejandro se interpuso haciendo que el francotirador que me apuntaba fallara en su intento de asesinarme. La razón; sospecho que por haber enviado tras las rejas a toda una organización de narcotraficantes y lavadores de dinero que trabajaban desde el congreso y el poder judicial. ¿entiendes lo que significa eso? decía Albert acercándose hacia una sorprendida Ellen, para abrazarla y besarle la frente.
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A FAVOR DEL AMOR
RomanceUn hombre muy versado es aquel que es muy instruído en varias materias o muchos conocimientos, así es Albert, un hombre bastante alto. ¿Cuánto? 1.97cm. Todo un hombre de letras y artes que vivía holgadamente en una rutina constante, intentando escr...
