Después que el BMW de Albert fue interceptado, pudo escapar y guiar a sus perseguidores directamente hacia el lugar en el que habían pactado dirigirse con anterioridad. De antemano Albert y sus amigos habían estudiado a la perfección cúal sería la mejor forma, de capturar a un par de la banda, para acercarse al cabecilla de la organización. Por otro lado, algunos agentes del FBI junto a Gladys deben de identificar qué persona en el poder judicial está permitiendo el lavado de activos a vista y paciencia de todos. Además debe de detectarse quien de toda esta gente estaría tras Albert.
Albert, abstraído y con el semblante frío, deambula por los pasillos del décimo piso del hotel en espera de las novedades de la persecución a su BMW conducido por un agente de seguridad, ... de pronto una mujer alta, delgada, con ojos expresivos y oscuros, de cabellos rubios y con un peinado bastante sobrio se le acerca desde su espalda; sin él siquiera percatarse de su presencia que se hace gatuna debido a la suela de goma de sus tacones.
—¿Albert Contreras, verdad?
—Así es, ¿para qué soy bueno? Responde sorprendido Albert al notar a la mujer que avanza desde atrás suyo escrutándolo con la mirada y rodeándolo.
—Veo que Gladys decía la verdad. ¿De qué parte del Olympo eres, ... y dime si... ¿hay más como tú?
—¡Eh!
—¿Sabías que el negro le viene bien a los ángeles como tú? —Comenta la mujer observando a detalle la silueta de los pectorales de Albert bajo su camisa negra, y luego va descendiendo descaradamente con su mirada hacia las piernas y trasero sin pasar por alto la dimensión del paquete delantero.
—...
—Bueno, primero que nada te diré que será todo un placer trabajar contigo, mi nombre es Alex, ... solo Alex. Y mi misión es interceptarte y convertirme en tu sombra, lo cual será muy agradable y bastante entretenido.
—¿Cómo supo dónde localizarme? —Pregunta Albert intrigado y bastante incómodo por la forma poco ortodoxa y bastante insinuante que tiene la agente hacia él.
—Pues veras, sé todo lo que tengo que saber, te investigué al dedillo y me gustas mucho, además de ser guapo sé también que eres padre de tres pequeños y convives con la madre de esos niños , ¡Qué afortunada la niña, de tenerte de semental! ¿Verás? chico, yo soy bien directa y te diré lo que debas de saber y lo que no, estará al margen... Y vengo de hablar con tu seguridad, un tal Clemente, ¡vaya que te rodeas de bellezas!, lástima qué ese monumento de hombre patea con los dos pies. Y trátame de tu papuchis, me dan alergia los formulismos.
—Ya veo,... pero aun no tengo claro ¿por qué serás mi seguridad personal?. Siempre ésta ha sido conformada por hombres. Así me siento mucho más cómodo.
—Créeme muñeco, como tu seguridad ni los mosquitos se te pararán. Ah, casi se me olvidaba, tendrás que acostumbrarte desde hoy mismo, no soy del tipo de perder el tiempo. Así es que ponte más bonito que nos vamos a tu bufete a ver que onda, luego te acompaño al poder judicial.
—Pero en el poder judicial no te permitirán el ingreso más allá de la recepción del primer piso.
—Jajajajajaja, se nota que no me conoces muñeco, en este momento hasta tengo licencia de violarte, soy abogada de oficio casi tu igual, solo que para asuntos del Congreso, para los fisgones. Osea, muñeco, podré ingresar hasta el mismísimo baño que uses. Sé también, que hoy en el hall del 5 piso del poder judicial se celebrará una fiesta, ¿qué mejor razón para que me vean coquetear contigo? una dulce y pobre mujer de tu séquito, pero con un poquito más de suerte, porque me verán llegar de tu brazo y hasta abrir un par de bailes. Y mírame bien se bailar todos los ritmos.
ESTÁS LEYENDO
A FAVOR DEL AMOR
RomanceUn hombre muy versado es aquel que es muy instruído en varias materias o muchos conocimientos, así es Albert, un hombre bastante alto. ¿Cuánto? 1.97cm. Todo un hombre de letras y artes que vivía holgadamente en una rutina constante, intentando escr...
