ALBA
Había llegado el día de la operación de Marina, y no había dormido en toda la noche, no había sido capaz de hablar con nadie que no fuera mi familia, incluida Natalia. Me sentía fatal por ella, la estaba descuidando demasiado y ahora todo lo que rodeaba a mi mundo interior eran miedos. Miedo a que mi hermana pudiese tener algo grave, miedo a que mis padres sufrieran, miedo a no ser capaz de darle a Natalia lo que ella quería y que acabase dejándome,y pánico a hacerle daño constantemente.
Eran las 11 de la mañana y la operación comenzaría a las 12, al menos, a esa hora la habían citado en el hospital. Nos íbamos a ir hacia allí en breve y necesitaba solventar algunas cosas por si desde ese día, mi vida cambiaba para siempre.
Cogí el teléfono observando mis manos temblorosas teclear.
- Hola, Alba, -su voz sonó seria y sentí un intenso dolor en el pecho.
- Hola Natalia, ¿qué tal estás?
- Me alegra que lo preguntes, ya que en la última semana te ha interesado muy poco.
- Nat, eso no es así, hemos hablado todos los días...
- Cinco minutos escasos, Alba, y no nos hemos visto ni una vez, que lo entiendo,que estás preocupada, pero...
- Natalia, tienes razón, y lo siento, no me voy a excusar más porque todo lo que me digas, es verdad. Solo te he llamado para decirte que te necesito, te necesito a mi lado en la operación, no creo que sea capaz de soportarlo si no estás a mi lado... no puedo respirar...
¿Puedes venir, por favor?
La escuché resoplar con fuerza y respondió.
- Estoy en Elche, llevo diez minutos esperándote en la cafetería del hospital, Alba.
Me dio un vuelco el corazón.
Ella siempre sabía darme lo que necesitaba, siempre estaba ahí para mí y ahora sólo quería coger el coche y salir zumbando a sus brazos.
-Natalia... no sabes cuánto te quiero...gracias, gracias, voy para allá enseguida,te necesito, te necesito mucho.
- Y yo a ti, Alba... te espero aquí.
Colgué el teléfono y empecé a meter prisa a mis padres y hermana para salir ya hacia el hospital.
En el coche iba sentada en la parte de atrás junto a Miki y Marina. Cada uno de nosotros le cogía una mano y la acariciamos y le dábamos palabras de ánimo para que estuviera tranquila.
Cuando llegamos al hospital, Natalia nos esperaba en la puerta.
Saludó a mis padres, a Miki y a Marina, con la que se entretuvo dándole un abrazo.
- Tranquila chiquitina, ya verás como va a salir todo bien y en nada de tiempo estás perfectamente de vuelta en Santa Pola.
Besó su frente con un cariño que me llenó de ternura.
- Lo sé Natalia, gracias por venir.
-¿Bromeas? No me perdería esto por nada del mundo...Miki está a punto de llorar y va a ser interesante cuando mande el video que le pienso grabar, a todos los compañeros...
Marina río con ganas y me miró con complicidad.
-Natalia, muchas gracias por venir hija, siempre estás en los momentos más importantes, no sabes lo feliz que me hace que seas amiga de mis hijas.
- No tienes que darlas Rafi, quería acompañaros, y estar pendiente de mini Reche.
Yo la veía interactuar con mi familia, viendo como conseguía tranquilizarles, igual que hacía siempre conmigo, y solo deseaba lanzarme a sus brazos y a su boca, y estaba empezando a darme igual delante de quien hacerlo.
ESTÁS LEYENDO
Guns&Secrets
Roman d'amourAlba inicia su nueva vida tras aprobar una dura oposición, dejando atrás su familia, amigos y todo lo que conocía hasta ahora. Jamás se imaginó que ese paso al frente le supondría una vida de tensiones,descubrimientos, secretos y... amor. Natalia es...
