NATALIA
Cuando dejé a Alba en la estación, para su regreso a Elche, no tenía muy caro como me sentía.
Se acumulaban en mí, un montón de sensaciones diferentes que me confundían cada vez más.
Era feliz porque la quería, y sabía que ella me quería a mí. Pero ¿sabeis lo que se dice de que en una relación una de las partes quiere más que la otra?
Pues estaba claro que en este caso, esa parte, esa persona, era yo, y creedme, no es nada agradable descubrirlo.
Es demoledor sentir que no te quieren al mismo nivel que al que quiere una misma. A lo mejor estaba solo en mi mente, pero era una sensación tan real que me hacía sentir estar en la mierda más absoluta.
Así era mi relación y mi amor por Alba desde que empezó este juego, tan pronto me levantaba los pies del suelo, como me lanzaba al inmenso abismo.
Nunca había perdido el sueño por cualquiera, y Alba era esa persona que me quitaba el sueño.
No me reconocía, no reconocía a la Natalia que era hacía algo más de un año, y no me gustaba la persona en la que me estaba convirtiendo.
Quería quererla, sí, pero también quería quererme a mí, sentirme segura, como antes siempre había hecho, y recuperar el control de mi misma.
No me gustaba verme con esos miedos, esas inseguridades que me hacían ser una persona celosa, e incluso a veces, posesiva.
Lo había decidido, iba a recuperar el control de mi vida, iba a volver a ser yo misma, seguiría queriendo a esa rubia bipolar porque era algo que era incapaz de evitar, pero iba a volver a ser yo misma.
ALBA
Me había despedido de Natalia en el andén del tren, y aunque antes de salir del hotel, nos besamos y abrazamos, sentía que había algo que no encajaba a la perfección, algo estaba fallando.
Supongo que el hecho de que me dijese y repitiese que lo nuestro era un error, y lo profundo que habían calado esas palabras en mí, hacía que mi inseguridad hubiera aumentado de una manera brutal.
Yo había provocado que ella se sintiera así desde el primer momento, y no tenía ni idea de que hacer o que decirle para arreglarlo, aunque lo iba a intentar por todos los medios.
Nuestra relación no era fácil, no lo había sido desde el principio, pero siempre había creído que con lo que nos queríamos era suficiente, y tal vez, no fuera así y de verdad era un error.
Solo tenía una cosa clara. La quería como no había querido a nadie en el mundo. Y esperaba que ella sintiera lo mismo por mí.
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Hablé con Natalia cuando llegué a mi casa, y le dije que había pensado quedar con Ana, hablar con ella, y dejarle claro lo que había.
Para mi sorpresa, Natalia no protestó, no pataleó y no se opuso a nada.
- Haz lo que te parezca mejor, Alba, a mi me parecerá bien.
- ¿Pero estamos bien, Nat? ¿Te parece bien? Lo hago para que no me moleste más. Que sepa que solo quiero estar con una persona.
- Que sí, tontita, que me parece bien.
- Bueno mi amor, te dejo que mañana madrugo. Te quiero.
- Y yo.
-¿Y yo,Nat?¿ Solo eso?... ¡Dímelo!
- Yo también te quiero, Alba.
Bloqueé el teléfono con un sabor agridulce porque desde que empezamos a decírnoslo, nunca había tenido que inducir a Natalia a costestarme.
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Guns&Secrets
RomansAlba inicia su nueva vida tras aprobar una dura oposición, dejando atrás su familia, amigos y todo lo que conocía hasta ahora. Jamás se imaginó que ese paso al frente le supondría una vida de tensiones,descubrimientos, secretos y... amor. Natalia es...
