𓍯𓂃
El alba, ha caído varias veces sobre mi ventana como si estuviera dejándome su último aliento, justo antes de que se acabe el juicio, y pidan un fin para mí y mis cometidos.
Sé perfectamente, que ningún baño de sangre te traerá de vuelta, pero sí hará que hilos negros se entretejan y unan heridas que han intentado salvarse con un último suspiro.
¿Cuándo podré descansar de esta ausencia?
El viento te ignoró, la lluvia no te calló, la tierra no te distanció y la mañana nunca te encontró. Como si nunca hubiese pasado, como si nunca hubieras existido.
Dos más y esto se habrá acabado.
Nunca existieron, nunca volverán, y sus familias podrían comenzar a rezarle a su dios.
Te mantengo aquí, en donde debiste estar, de donde te arrancaron. Conmigo.
K.
¿Quién besaría las manos que lo han quebrado todo? Solo aquellos cuyo amor, fue tan puro y breve, como el rehilete de un niño corriendo para alcanzar el sol.
—Recuerdo el primer día que te vi, a la orilla de la playa, con tus lágrimas volviendo al agua.
Aquella noche en la playa, todavía maldiciendo a la mañana y maldiciendo al sol. Aquella noche en la playa, a escondidas de Dios, con sus brazos extendidos al olvido, su pecho arrancado al abandono, pidió la ayuda que el cielo le negó.
—Cuando todo esto acabe.
Un final desconocido, incierto y punzante, se aproximaba a las yemas de sus dedos.
—Nos iremos de aquí.
༻♱༺
2016
La case de educación física, se basaba en tener un maestro que no fuera para nada atleta con una panza que le colgaba de su pantalón, darle al menos unas cinco vueltas al campo y comenzar la práctica durante lo que restaba de la clase.
El sonido de la pelota contra la piel de los estudiantes que corrían y saltaban sobre la fina arena de aquella parte del instituto, llenaba todo el ambiente con un aire de alegría inocente.
La más ágil, rápida pero pequeña de todo el equipo de chicas, era ella, la que sudaba tras su esfuerzo dado durante la primera parte del partido. Sus compañeras la rodean, la abrazaban, le secaban el sudor, le daban de su agua y no paraban de repetirle cosas como: «¡Destrúyelos!», «Vamos, solo quedan trece minutos y podrás exonerarte de lenguaje y química por tercera vez en el año», «Eres pequeña, pero puedes con ellos, son solo chicos».
«Solo chicos». Claro.
No era como si eso le importara o como si siquiera tuviera experiencia social con ellos, como bien dijeron las demás, ella solo quería lograr tres exoneraciones. Era fácil, los profesores evaluarían el desempeño de los equipos, salvarían de dos a tres estudiantes de cada uno y les darían el pase dorado para que no hicieran sus exámenes. No tenían muchas opciones, pero al menos estaban gozando de ver lo activos que estaban los alumnos.
ESTÁS LEYENDO
Seis
Mystery / ThrillerX, J, G, D, Y, T. Las iniciales de las seis personas que le hicieron lo imperdonable. Los nombres de las personas que deben pagar por lo que le han hecho. Nadie los culpó, porque nunca nadie se enteró del crimen que cometieron contra Layi BerryCl...
