2019,
Molly y Claudyn lo sabían. Tal vez no todo, pero lo sabían, una buena parte de todo lo que estaba pasando en aquella parte del condado, a ciegas.
Todo aquello que sonaría como un circo para unos, para ellas, sonaba como un asesinato colectivo, uno, al que le faltaron ojos, oídos y manos que pudieran escucharlas a tiempo.
Los papeles que tenían frente a sus ojos parecían una mala jugada, una historia muy bien hecha, casi para novela o película, una que también, sería ignorada por los mismos ojos, oídos y manos, o peor, por muchos más de estos. Nada de lo que esta impreso, escrito, marcado y representado en aquellas hojas podía llevarlas a la última persona que imaginaron alguna vez tener en sus vidas.
Adela.
¿Quién era en verdad Adela?
Después de recibir por envío las fotografías que habían hecho falta del rollo y papeles que la misma Molly había encontrado por su cuenta, tanto ella como Claudyn, rentaron la misma habitación a la que habían llegado desde el viernes pasado, en aquel último lugar donde se habían imaginado haciendo esto. El techo crujiendo por el viento, las paredes helándose, las dos pequeñas camas sin hacerse y las incontables tazas de café que habían tomado por más de dos semanas. Eran files y fervientes testigos del llanto, furia y desvelos que estaban llevando mientras encontraban respuestas, mientras intentaban hacerse a la idea de que todo lo que estaban viendo y juntando, era verdad, no algo sacado de un libro.
Luna O'connell. 1,993 - 2,010.
Diecisiete años.
Su cuerpo fue hallado a la orilla de un lago por su madre y hermana mayor.
La víctima, tenía ciento cincuenta y tres cortes en todo su cuerpo, el de su garganta fue el que le causó su muerte por hemorragia.
El caso nunca se abrió y no fue cubierto por la policía.
Iri Karlsson. 1,996 - 2,014.
Dieciocho años.
Su hermano mayor, del que cuidaba por enfermedad, despertó sin señales de la menor en la casa, días más tarde, una vecina reportó un mal olor viniendo de su patio trasero. Fue ahí donde encontraron a la joven. Hay marcas de violencia y defensa y se cree que fue víctima de violación. El caso nunca se abrió y no fue cubierto por la policía.
Adela Daliza, 1,998 - 2,012.
Catorce años.
Su cuerpo fue encontrado debajo de su cama, su ropa de cama y vestimenta estaban destrozadas, la niña tenía hematomas en todo su cuello, ambas muñecas, rodillas y tobillos. Su cuerpo estaba empapado y cubierto con hojas que solo se daban en cierta zona del país. Fue abusada sexualmente cuando iba saliendo de su casa por la mañana.
El caso nunca se abrió y no fue cubierto por la policía.
Tres nombres, tres muertes, tres casos que fueron ignorados por la policía, tres casos que habían tomado, para acercarse a un grupo.
¿Por qué?
—Dime de nuevo de dónde sacaste los nombres.
—De una cajita que tomé de la casa de Ade-... — se detuvo a tragar saliva, esa chica, a la que seguían, no era Adela. — la tomé de detrás de una tabla de la que era su casa. La conseguí sin querer cuando tropecé luego de haber acabado con el rollo de fotografías en mis manos.
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Seis
Детектив / ТриллерX, J, G, D, Y, T. Las iniciales de las seis personas que le hicieron lo imperdonable. Los nombres de las personas que deben pagar por lo que le han hecho. Nadie los culpó, porque nunca nadie se enteró del crimen que cometieron contra Layi BerryCl...
