Abrió la puerta de golpe, tenían que salir de inmediato.
Los bruscos sonidos y la respiración que sonaba entrecortada y alta, hicieron que la chica que estaba recostada se despertara con un pronto dolor de cabeza. No hubo más, no había más que las punzadas en su frente y el zapateo fuerte de la otra persona.
—Levántate, alístate. Tenemos que irnos.
—¿Qué? Molly ¿Qué? ¿Qué estás diciendo? ¿Por qué estás vestida? ¿Qué hora es?
—Layi, — fue lo que dijo, mirándola y moviendo sus manos para ubicar las cosas que iba a necesitar.
—¿Q-qué? ¿Layi? ¿D-de qué me estás hablando?
—Layi — repitió.
Molly comenzó a ir de arriba hacia abajo, por sus mismos caminos, en las mis direcciones, como si estuviera divagando en un mismo círculo, círculo que Claudyn ya había previsto desde el momento en el que su obsesión por Adela, había comenzado.
—Si salimos en unos quince minutos podríamos alcanzar el tren de las diez o bien el de las nueve treinta, y no nos quedan más que trece minutos, trece minutos, trece minutos, bien, bien.
—¿De qué rayos estás hablando? — Siguió Claudyn desde donde estaba, incorporándose mientras entallaba sus ojos por el cansancio, el mismo que Molly debería estar sufriendo por sus incalculables pensamientos e ideas
—Adela, la falsa Adela, —habló al final, — su nombre real podría ser Layi, y pudo o no haber estudiado aquí, en la misma escuela a la que vino Grey, como lo hicieron en la nuestra.
—Sí te das cuenta de que eso no tiene nada de sentido ¿Verdad? Adela o Yali, Layi como hayas dicho, no podría haber conocido a Grey de ninguna parte, ni viceversa. Recuerda que su primer encuentro fue durante castigo, y Grey estaba ocupado con la boca de la señorita Jesse.
—Tienes...
—Sí que la tengo, — se adelantó a decir Claudyn, ya más despierta por su amiga. — Y además ¿A dónde diablos fuiste? ¿Saliste sin decirme nada? ¡Molly, tú misma dijiste que no querías ser pillada y mucho menos por ella!
—Lo siento, lo siento, pero de verdad, tenía que conseguir una respuesta y es por ello por lo que necesito que te cambies ya, debemos a salir.
—¿A dónde carajos?
—Evir y Emily me dieron mucho de qué pensar sobre esa tal Layi, la chica que tomó el nombre de la verdadera Adela y que pinta a la misma chica y es que ¿Cómo explicas que tres personas pinten o dibujen lo mismo? A menos que compartan imaginación, no creo que eso sea posible.
—¿Qué?
Claudyn estaba realmente confundida.
—Creo que la falsa Adela estaba buscando reencontrarse con Grey, por eso terminaron en nuestra misma escuela, por algo ocurrió lo del incidente en la galería de arte, de la que estoy segura que la falsa Adela tuvo algo que ver.
—Molly, sigues tratando de encontrar la forma perfecta para culpar a esa chica por los sentimientos no correspondidos que tienes.
Eso era verdad, una parte del por qué Molly estaba haciendo todo eso, era para justificar el por qué sus sentimientos no iban a ser correspondidos. Si hallaba que la falsa Adela es culpable, todo sería más fácil.
—Yo sigo creyendo que es inocente, Molly, — apuntó Claudyn, haciéndola sentirse mal. — A pesar de todo lo que la hemos visto hacer sola o con ayuda del hombre de las fotos. Algo me dice que ella tuvo motivos, no la justifico, pero quería que lo escucharas, por otra parte, sigo sin entender qué tiene que ver Grey en todo esto ¡Maldita sea!
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Seis
Misterio / SuspensoX, J, G, D, Y, T. Las iniciales de las seis personas que le hicieron lo imperdonable. Los nombres de las personas que deben pagar por lo que le han hecho. Nadie los culpó, porque nunca nadie se enteró del crimen que cometieron contra Layi BerryCl...
