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Pasado IV,


—¿Distraído?

—Sí, Yves, lo que equivale a estar mucho más idiota de lo que se es ya ¿Acaso no entiendes?

—Lo entiendo, pero no me hago a la idea de que Trevor esté distraído. Eso no es usual en él, en ningún sentido. 

—Pues sabrás tú, ustedes son quienes más se conocen entre todo el grupo.

—Aún así, nunca lo he visto de esa forma, y no creo que lo vaya a ser porque deben de ser puras patrañas tuyas, aunque, si me traes pruebas los suficientemente pesadas y válidas, creo que pasaría esto por alto, sabes que mentirme es una de las cosas que no deben hacer.

—¡Ya! Pareces su novia.

Yves rió, pero era obvio para Dan que este no lo iba a tomar como una broma. Cuando menos lo sintió, este primero lo hizo dar la vuelta y lo enganchó con su brazo fuertemente por su cuello, inmediatamente empujándolo contra la superficie más dura que tenía al alcance y sin dejarle forma de salir.

Estaba molesto, cualquier pequeña cosa lo hacía molestar, y eso no hacía más que seguir puliendo la imagen de inmaduro e imbécil que tenía, no solo en el grupo, sino en la comunidad en la que vivía a costa del miedo que Trevor infundía. 

—A ver, a ver, Dan, si bien somos amigos, tampoco creas que voy a dejar de te burles de mí así.

—Así como muchos se han burlado de ti.

Yves apretó más fuerte en su garganta haciéndolo toros, la escena quedaba a pocos segundos de convertirse en una de golpes y groserías.

—Ya, basta, Yves, — dijo Dan, solo porque ya quería ir a casa, — lo que tenga Trevor que decirte o no, es asunto de él, además, te dije que era solo una suposición, en ningún momento aseguré que este estuviera distraído, hasta yo lo estaría que si fuera así de bueno en las clases.

—¿Clases?

—¿Ya se te olvidó lo que es una clase? — Rió Dan para suavizar el ambiente, aunque era verdad. 

Desde que Yves había decidido que la escuela no era lo suyo, este había asistido muy pocas veces, casi nulas. La suma de dinero que sus padres dieron al instituto, fue suficientemente grande como para hacer callar al directo y a todo el claustro de maestros; desde entonces, solo lo veían mayormente persiguiendo a las chicas de años menores, cosa que al final le resultaba bien porque ninguna de ellas lo había rechazado. 

—¿Tevror, sigue siendo parte de los primeros puestos?

—¿Sigue? Lo ha mantenido porque es bueno en las clases, no importa de qué, solo es bueno y ya.

—Si es así, lo que me estás diciendo ya tiene cuerpo y sentido, ese chico siempre se ha absorbido en los estudios, especialmente cuando es temporada de pruebas o exámenes o bien algo que le interesa, como si eso fuera a entretener a los juguetes que vamos a conseguir.

—Y hablando de juguetes.

Yves y Dan intercambiaron una mirada, riendo.

—Ahora sí estamos hablando, vamos, los demás ya deben de estar en el lago.

Cualquiera diría que estaba tratando de comprobar algo, sobre todo porque Yves decidió no decirle nada a Trevor de ir a recogerlo a la escuela. Estaba de buen humor y qué mejor que pasarlo con su amigo más cercano y sólido de todos los demás.



Sus padres no estaban, como de costumbre por las altas demandas en su trabajo. Sus nanas y los mayordomos, no lo habían ido a molestar, lo cual les agradeció profundamente. 

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