2019,
Molly se le había escapado a Claudyn en el momento menos inesperado, la mayor todavía no había notado su ausencia, debido al cansancio acumulado tras haber pasado largas horas buscando información que las pudiera ayudar a encontrar a la chica por la que habían empezado todo.
Ninguna de las dos parecía tener una remota idea del porqué, cómo y desde cuándo esa chica hacía lo que hacía. ¡Tenía su misma edad! ¿Qué pudo haberla empujado a hacer un acto como aquel? ¿Quién era Grey en la vida de esa chica? Lo que ambas concordaban respecto al tema de la falsa Adela, era que ciertamente venía de una familia millonaria, esa era la única parte que no era mentira del escaso informe que tenían de ella.
A Molly y a Claudyn, les importaba así de mucho el asunto con la falsa Adela, que ambas tuvieron que soportar los gritos de sus padres por las ausencias en la escuela, el castigo sería severo, pero aún con ello y todo lo que les esperaba una vez volvieran, Molly salió a temprana hora de su habitación compartida, hacia el instituto del que Grey y la falsa Adela venían.
Por ser una institución de alto privilegio, la seguridad, la educación, la ayuda médica, la áreas recreativas y de salud, eran otra cosa muy distinta a la escuela de donde venía ella. Los horarios eran diferente y extravagantes algunas veces. Los estudiante podían llegar a cinco de la mañana porque a las cuatro, ya estaban las puertas abiertas, las clases comenzaban a las siete y terminaban a las quince horas; con el debido protocolo, podían salir sin problema y volver al día siguiente o más tarde. La seguridad era otra historia, había cámaras por todas partes, un aparcamiento para estudiantes de todos los grados con una vigilancia de día completo. El uniforme podía ser alterado siempre y cuando se respetase la integridad y nombre de la escuela, y la lista seguía...
El objetivo de Molly era poder colarse en la dirección, administración o registro, donde sea que pudiera sacar información de Grey y posiblemente de la falsa Adela, lo que no había planeado, era ¿Cómo cruzar las cámaras sin verse sospechosa y cómo convencer a los policías de que la dejaran entrar?
Los minutos iban pasando y con ellos, su desesperación. Molly tenía que hallar la mejor manera de hacerse con cualquier dato, llegó a pensar que acercase a alguno de los estudiantes que iban pasando, podría ser mejor que cualquier otra cosa, pero debía mentir, decir que es un familiar de Grey o de la falsa Adela a quien no podía localizar y necesitaba para un asunto importante. Como fuera, Molly no tuvo suerte con nadie en todo ese momento. Las chicas, con excusas que ella misma usaba, se disculpaban y se iban luego de ver el aspecto desvelado que tenía, dejándola con las palabras en la boca. Así no iba a lograr mucho.
—¡Mierda contigo Evir! — Se oyó una voz acompañada de una risa juguetona.
Molly giró su atención hacia donde venía el sonido de aquella risa, encontrándose con dos chicas que aparentaban ser de su misma edad o un año menor a ella. Ambas estudiantes reían a altas voces con un helado que había comenzado a derretirse sobre la mano de la morena.
Solo con esa pequeña vista, Molly pudo imaginar el tipo de amistad que eran aquellas dos risueñas chicas, el solo pensar en ello, removió algo en su estómago debido a la situación en la que ella estaba metida ahora. Quería intentar una vez más, tratar de convencer a aquellas dos chicas para que la ayudasen con lo que necesitaba, quizá no conseguiría nada, pero lo intentaría.
Las dos chicas, más cerca de donde ella estaba, riendo y comiendo helado a tan temprana hora, se fijaron en ella de forma directa y le regalaron una educada y leve sonrisa que la tomó por sorpresa. Sin decir o hacer algo, Molly reaccionó pronto, acortó la distancia y tosió antes de hablar.
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Seis
Misterio / SuspensoX, J, G, D, Y, T. Las iniciales de las seis personas que le hicieron lo imperdonable. Los nombres de las personas que deben pagar por lo que le han hecho. Nadie los culpó, porque nunca nadie se enteró del crimen que cometieron contra Layi BerryCl...
