parte 65

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—¿Estás nervioso?— Lo mira.

Él niega con la cabeza y es verdad, espera que las cosas se salgan de control y su prioridad es Sophia por lo que su hermana no lo pone nervioso sino que curioso ante su reacción...

—No.— Responde ronco.

Ella lo mira como si le hubieran salido tres cabezas.

—Yo si... Tengo algo de miedo...— Espera no estar equivocándose respecto a todo esto y que terminé todo en otro trágico párrafo que agregar a su historia con Luna...

—No lo tengas... No cuando estas conmigo.— Sonríe.

Sophia abre los ojos cuándo se encuentran en el despacho del morocho en el infierno, la toma de las mejillas y la mira fijamente.

—¡¡Eso jamas... Es solo que tengo más bien nervios... Bueno no se si va a saber quien soy y yo quisiera en realidad que si sepa de mi!!— Asegura risueña.

—¡Ella sabrá quien sos, Sophia... Y si no lo hace yo mismo le explicare como arriesgaste tu pellejo por ella y como yo enloquecí al enterarme!— Sonríe mirándola.

—¡Eso será divertido de escuchar y ver!— Muerde su labio inferior para molestarlo.

—Princesa... Necesito que mantengas la calma y te quedes acá hasta que yo vuelva...— La mira fijamente.

Ella niega con la cabeza y lo toma de los brazos queriendo hablar y esperando poder ir con el, de ninguna manera lo dejara solo en esta situación, sabe que Thomas esta preocupado porque las cosas se salgan de control y quiere estar allí para protegerlo.

—Pero...— Suspira haciendo un pequeño puchero con sus labios.

—Sophia, no tengo idea de cómo va a reaccionar ella, o si ya lo reconoció o no, y en caso de que eso no haya pasado aún yo tengo qué sino despertarla ya que yo cree ese infinito...— Sube sus manos explicándole la situación.

Su alma gemela asiente y muerde su labio inferior ahora relajando el agarre de las manos del morocho, las acaricia para darle toda la contención que él necesita ya que por supuesto ella se da cuenta de lo nervioso que él sí se encuentra en estos momentos.

—Esta bien... Pero yo también necesito protegerte a vos si algo te sucede.— Suspira.

—Yo estaré bien, nada me ocurrirá.— Le deja en claro acariciando sus labios.

—Quiero ir con vos...— Pide mirándolo a los ojos...

—Necesito tener la mente clara y si estás ahí sólo voy a estar pendiente de vos... Y de que nada malo te ocurra...— Traga saliva y mira hacia la puerta de su despacho esperando a que Aron se haga presente pero sin su hermana.

Ella muerde su mejilla interna y vuelve a negar mirándolo con calma, no quiere despertar a la bestia que ya conoce...

—¿Es peligroso para vos?— Frunce sus labios.

—No tengas miedo.— Relame sus labios.

—No puedo no tenerlo.— Admite frunciendo su ceño.

—Yo te voy a proteger, siempre, amor... Pero necesito por favor que una vez en tu vida me hagas caso...— Le asegura acariciando su mejilla.

—Quiero estar, no voy a moverme de dónde me digas...— Súplica mojando sus labios nerviosa.

—Princesita...— Abre sus labios...

—¡¡Es tu hermana!! La buscaste por años, no voy a dejarte sólo cuándo por fin parece que todo va por buen camino...— Exclama.

Él lleva una mano a su cabello y asiente luego de pensarlo unos instantes ya que efectivamente la rubia no va a dejar de insistir en que vayan juntos en su búsqueda.

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