—Arooooon.— Gruñe sin abrir aún los ojos... —¡Carajos!— Sisea ronco.
Mientras se remueve en la cama, con algo de incomodidad en su cuerpo...
—¡¡Buenos días, imbécil!!— Suelta irónico.
—Sea lo que sea que estés haciendo... Tenes que saber que...— La sangre sale expulsada de su cuerpo a salpicones, manchando su enorme cama, siguiendo cada linea de cada corte... —Estás estropeando unas sabanas que ya no se consiguen en la india.— Sonríe de costado con sarcasmo ante su frase.
Eso a él no le dolía... Y disfrutaba ver la cara de frustración de Aron al escuchar sus palabras.
—¡No seas idiota, Thomas!— Recrimina furioso.
—Eso me enoja mucho... Porque tendría que poner a esclavos humanos a trabajar para que las vuelvan a conseguir. Y sería realmente un agotamiento mental.— Agrega.
Simplemente le divertía saber como su amigo se las había ingeniado para que su hermana no sufra lo que él estaba pasando en ese mismo momento...
—¡¡¡Tengo que matarte, sos un completo estúpido!!!— Amenaza el rubio negando con la cabeza desde el marco de la puerta central de la habitación.
—Tanto escándalo...— Bufa con una mueca. —¿Que te pasa?— Rueda los ojos.
—¡Ella no es cómo nosotros todavía, y la expusiste a esa mierda de espectáculo qué hiciste!— Lanza un bufido y golpea con su mano derecha la pared.
—Que novedad, ella esta bien, Aron, cuide de su sueño toda la maldita madrugada.— Se carajea.
Su cuñado lo observa remojando sus labios. —¿Cuando lo vas a entender?— Suspira cerrando levemente sus ojos. —Una maldita noche la deje a tu cargo, y mira cómo volvió...— Brama.
El morocho se recompone en la cama, mientras la bruma negra lo tapa por completo cerrando cada una de sus heridas.
—¡Necesitaba calmar la tensión, Aron, me estaba volviendo loco estar cerca de ella de manera tan repentina!— Se levanta alzando sus manos, para restarle importancia a todo el bullicio que estaba haciendo el rubio en vano, encaminándose al cuarto de baño.
—¡Todo el tiempo la estás acosando!— Le recuerda. —Asi qué no finjas conmigo qué no sabes nada de su vida.— Agrega.
Thomas frena en seco y ensancha su espalda. —Una cosa es asegurarme de qué siga con vida y otra es qué comparta mi auto a menos de veinte centímetros de distancia.— Trata saliva al decirlo.
Aron niega.
Sabía qué Thomas estaba diciendo aquello último de verdad, pero no lograría qué se fuera de eje en lo qué había ido a hacer a su habitación.
—¿Era tan necesario?— Cuestiona molestó aún.
Thomas se da media vuelta pasando una mano por el puente de su nariz. —¡¡Estaba por descuartizar a ese imbécil delante de todo el mundo!!— Sonríe con autosuficiencia. —Te pido disculpas si me pareció muchísimo mejor ir a tener sexo, a qué después tenga que limpiar un cuerpo descuartizado y tener que mandar a todos los demonios a limpiar la zona.— Se burla.
Alejándose hacia su ducha.
Sin preocupación alguna de quedar desnudo frente a Aron para meterse en su regadera.
—¡Fui porqué tenía algo específico qué hacer!— Sisea. —Y era dejar un mensaje, qué quedó más qué claro.— Escupe.
—¡Y luego perdiste la cabeza!— Le recuerda desde lo lejos.
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DESTERRADOS
FantasyDos almas gemelas que no quieren estar juntas, compartiendo un destierro desde hace más de cincuenta años. Un amor inevitable que se hace cada vez más imposible con el correr de los años. El diablo enamorado de su ángel. Y su ángel asustada por su a...
