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.  .  .

Me bajé del auto y caminé dentro del lugar viendo varias madres con pequeñas panzas, de unos 2 meses o hasta más grandes...

Yo era la única que... Oh, bueno.

No me había puesto a verme en el espejo para ver si mi panza crecía.

Me acerque a una esquina del salón y me crucé de brazos viendo cómo la mayoría de mujeres habían venido solas.

— ¿Estás segura que las parejas debían venir?

— Claro que sí. — contesté.

Miré a cada mujer que hacía contacto visual, especialmente un grupito del fondo que no dejaba de hablar entre si y mirar a Jungwon.

¿Que miraban?

El instructor de yoga entró y comenzó a entregarnos pelotas grandes, una especies de cintas elastizadas junto con una colchoneta.

— Siéntate. — respondí.

Me senté atando mi cabello y volví a mirar a aquel grupo con molestia.

— Bien, haremos unos ejercicios diferentes, ¿Si? Intentarán tocar la punta de sus pies para estirar, solo los que puedan.

Estiré mis piernas y comencé a extender mis brazos todo lo que podía mientras sentía la mano de Jungwon dar un peso leve a la hora de ayudarme.

Una vez que toqué la punta de mis pies, me quedé cortos segundos y volví a enderezar mi espalda.

— Perfecto, ahora haremos los siguientes ejercicios con la cinta elástica.

El instructor comenzó a mostrar el primero ejercicio por lo que me levanté con ayuda de Jungwon y coloqué la cinta en la suela de mis zapatos.

Básicamente era estirar toda la cinta lo cual era fácil ya que a diferencia de las demás, yo no tenía ni un centímetro de panza que aparentara estar embarazada.

— Disculpa, ¿Podrías ayudarme? — preguntó una de las mujeres de dicho grupo.

— Claro — respondió Jungwon alejandose de Tn.

— ¿crees que vaya bien, Jungwon? — pregunté estirando.

— ¿Jungwon? — volví a preguntar al no verlo cerca.

Dejé la cinta en el suelo y levanté la cabeza buscando a dónde se había metido.

Jungwon estaba ayudando a aquélla chica, básicamente le sostenía su enorme panza para que ella pudiera apoyar su peso en el, y no con buenas intenciones.

Me acerque y alejé a Jungwon de inmediato para verla a la chica.

— Hey, me estaba ayudando.

— te estaba — aclaré.

Tomé la mano de Jungwon y volví a mi lugar completamente molesta empezando a volver a hacer los ejercicios que el instructor había dicho.

— ¿Acaso ella es tu pareja? — pregunté.

— Me pidió ayuda.

— yo también necesito ayuda — respondí haciendo los ejercicios con rapidez.

Dejé caer la cinta elastizada y simplemente le entregué mi bolso a Jungwon para que lo llevará mientras me esforzaba en salir llorando.

¿Ahora que rayos pasaba conmigo?

¿Porque estaba llorando?

Apenas salí, me gire viendo a Jungwon y con mi dedo empujé su hombro débilmente.

— Yo soy la que necesita ayuda, ¿Porque la ayudas a ella? — pregunté llorando.

Esto es vergonzoso... Pero no tenía control de mis emociones.

¿Era por el embarazo?

— ¡Esto es tan vergonzoso! — contesté llorando aún más.

Jungwon abrió sus ojos aún más sin saber que hacer o decir por mi cambio repentino, además de que llamaba mucho la atención.

— Tn, tranquila... — contestó pasando sus brazos por el cuerpo de tn.

— estoy sensible — Murmuré avergonzada.

— ¿Si te compro un helado, dejarás de llorar?.

Si, así fue.

Un helado fue suficiente para que alguien como yo; una mujer primeriza con el embarazo, sensible por sus drásticos cambios de humor estuviera contenta por un simple helado de crema con oreo.

— Tn.

— mh.

— Tengo que ir al aeropuerto — respondió observando como Tn disfrutaba del cono de helado.

— ¿Para? — pregunté lamiendo mis labios.

— Mi familia llegó a New York. — contestó apoyando su mano en su cabeza.

— ¿Vino a visitarte? — pregunté asombrada. — genial.

— Algo asi... — susurro por lo bajo.

Me levanté tomando mi bolso.

— Ven, vamos al aeropuerto. — respondí.

.  .  .

Caminé junto a Jungwon quien no dejaba de buscar entre las personas que bajaban las escaleras.

— ¿Dónde están? — preguntó preocupado.

— deben estar llegando, tranquilo... — contesté acariciando su espalda.

— ¡Jungwon! — gritó.

Me gire observando a una nena correr con una enorme sonrisa de felicidad en su rostro para próximamente abrazar a Jungwon con fuerza mientras que una señora a pocos pasos de ellos, iba con maletas.

¡Pequeña! — sonrió alzando a su hermana.

— ¿Cómo han estado? — preguntó Jungwon acercándose a su madre para ayudarle.

— Bueno, es la primera vez que viajamos asique, ya te imaginas hijo. — respondió cansada.

Jungwon tomó la maleta y se volteo a verme.

— oh cierto. Hola, soy Tn Choi. — respondí con una sonrisa.

— es la chica que te dejó en el hospital. — Susurró Eunji (hermana) en el oído de Jungwon.

— Claro que no, es una gran amiga. — contestó.

Sonreí con nervios para acercarme a Jungwon y tomar la maleta de la madre.

— Vamos, las llevaré a casa de Tn y luego veré dónde pueden dormir. — contestó Jungwon empezando a caminar.

— No es problema que se queden en casa. — respondí.

Jungwon de todas maneras no respondió y solo llevó a su familia al auto, guardó las maletas y luego condujo hacia casa donde me sorprendía lo fascinadas y felices que estaban por dormir en una casa así.

Esto era tan básico para mí... Que me preguntaba cómo era la casa de Jungwon...

ᴄᴀꜰé ᴘᴏʀꜰᴀᴠᴏʀ | ʏᴀɴɢ ᴊᴜɴɢᴡᴏɴ & ᴛɴ |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora