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 29 de Diciembre de 2005

Pasaré año nuevo con Gee, mis padres me han dejado hacerlo, por lo que le compensaré el no haber podido estar a su lado en navidad. Hoy se lo dije y me pareció ver que sus ojitos se iluminaban, me abrazó muy fuerte y yo no pude evitar besarlo en los labios. Me quedé con él toda la tarde, estuvimos encerrados en su habitación. Donna salió y Mikey estaba bastante perdido en su mundo como para prestarnos atención.

Esta vez quise intentar algo nuevo con Gee, no sé, siento que me estoy volviendo loco, pero es que lo quiero tanto, sólo quiero que esté conmigo, sólo quiero besarlo, abrazarlo, acariciarlo, que me deje tocarlo, por lo que hoy, al estar ahí encerrados en su habitación, se lo propuse, "déjame intentar algo Gee, si no te gusta puedes empujarme", fue lo que le dije, antes de recostarlo en la cama y comenzar a besarlo, primero en los labios, él estaba abrazado a mí, luego comencé a bajar por su cuello, Gee no impidió que lo hiciera, por lo que continúe, luego le subí un poco la playera para dejar su pálido pecho al descubierto, miré a Gee y estaba un tanto ruborizado. Besé su pecho, sus pezones, lo mordí un poco, continúe bajando hasta llegar al elástico de su pijama. Le cuestioné a Gee si quería que continuara, él sólo asintió, por lo que seguí, tocando sólo un poco por encima de la tela, pude notar una semi-erección, Gee llevó su mano hasta la mía, lo volví a mirar a los ojos para cuestionarle si quería que parara, pero no dijo nada, "si no te gusta, sólo empújame", le mencioné. Quise hacerle lo mismo que él me hizo el otro día, sólo tocarlo por encima de la tela y pude notar algunas expresiones extrañas en el rostro de Gerard. Realmente quería meter mi mano bajo su pijama y ropa interior, pero con ello podría asustar a Gee, por lo que continúe simplemente tocándolo encima de la tela. Gee se abrazó a mí y pude escuchar sus jadeos un poco quedos, por lo que seguí con mi tarea hasta que se corrió. Al hacerlo se pegó más a mí y dijo mi nombre casi sin aliento.

Gerard me miró sonriente, aún un poco agitado. Lo besé en los labios y realmente me sentía tan caliente luego de que Gee llegara al orgasmo entre mis brazos. Sólo quería sacarle toda la ropa y embestirlo, pero quiero ir lento, no quiero asustarlo, por lo que me abstuve de hacerlo y tuve que reprimir mis deseos.  

100 días contigo (Frerard)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora