30 de Enero de 2006
Me siento como la mierda, dejé que la calentura me ganara y lastimé a Gerard. Sé que él no está molesto, sé que él me perdonaría mil veces, pero eso no quita que me sienta mal, y es que lo deseo tanto que no me pude contener.
Hoy Gee se veía particularmente hermoso, se vistió de gatito, traía de nueva cuenta esa diadema de orejas de gato, sólo que esta vez se maquilló y se vistió todo de negro, con unos leggins que no dejaba nada a la imaginación, pues su lindo trasero se marcaba tan bien, aunque de la parte delantera también se le veía todo. Cuando llegué a verlo se abrazó a mí y yo sólo quería tocarlo todo, no pude evitar que mis manos viajaran hasta su hermoso trasero, donde además tenía pegada una colita de gato. Simplemente perfecto.
Salimos al parque un rato sólo a caminar, a tomar un helado, íbamos tomados de la mano, pero pude notar como más de uno se le quedaba viendo, y como no, si es tan hermoso. Nos sentamos en una banca, bajo un árbol para cubrirnos del sol, mientras comíamos nuestro helado, después Gerard se quedó abrazado a mí, sus piernas sobre las mías. Si me he dado cuenta de algo en los últimos meses es que el pasatiempo favorito de Gee ya no es dibujar, sino estar conmigo, abrazándome. Él puede estar horas en mis brazos sin decir absolutamente nada y no aburrirse de ello.
Fue una tarde increíble. Al llegar a casa de Gee lo acompañé hasta su habitación y no pude contenerme, lo senté en mi regazo y comencé a besarlo mientras mis manos viajaban descontroladas por todo su cuerpo. Lo ayudé a quitarse la ropa, primero su suéter, luego sus leggins junto con sus tenis, dejándolo sólo en ropa interior y con esa diadema de orejas de gato, mientras que yo de igual forma me deshice rápidamente de toda mi ropa. Lo seguí besando en todo su hermoso cuerpo y Gerard sólo se dejaba hacer, podía escuchar algunos suspiros salir de sus labios. Pronto me deshice de mi ropa interior, igual se la quité a Gee y quedamos completamente desnudos. Gerard se abrazó a mí en tanto nos frotábamos, algunos gemidos salieron de sus labios, entonces, en tanto permanecíamos sentados, él en mi regazo, mi mano derecha viajó por toda su espalda hasta llegar a su agujero, metiendo primero un dedo que provocó un chillido en Gee, pero no dijo nada, sólo se abrazó más a mí, luego metí un segundo y podía sentir como sus uñas se enterraban en mi espalda, estaba tan excitado que metí un tercer dedo. Nublado por el deseo saqué mis dedos para entonces tomar mi pene y llevarlo hasta el ano de Gee, tomé su cintura y lo fui ayudando a bajar, Gerard tenía los ojos cerrados y en tanto iba bajando soltó un grito, fue sólo entonces que salí de mi estupor, lo miré, sus ojitos estaban llorosos, su rostro completamente rojo, por lo que ayudé a que la parte de mi extensión que ya había entrado en su interior saliera de él. "¿Te lastimé Gee? Perdóname gatito", le dije besándolo en los labios, él sólo negó con la cabeza y se abrazó a mí, sin embargo al volver a mirar su carita vi que algunas lágrimas rodaban por sus mejillas.
No pude evitar sentirme como un imbécil al ver a Gee así, a veces siento que estoy acelerando demasiado las cosas para Gerard, él es tan inocente y yo no pienso en otra cosa que no sea cogérmelo, pero es que lo deseo tanto, sólo quiero que sea mío.
Al final ya ni siquiera hicimos nada, sólo nos metimos en las cobijas así, desnudos, y nos quedamos abrazados, besándonos. Y aunque pensé que Gee estaría molesto o que tal vez ya no querría verme por lastimarlo, pasó lo contrario, pues si bien nunca quiere dejarme ir, esta vez se aferró tanto a mí cuando le dije que ya tenía que irme, incluso comenzó a llorar y me dijo: "No me dejes, Frankie", a lo que le respondí: "No te dejaré Gee, no lo haré nunca", y es que jamás pienso separarme de él, él es todo lo que me importa.
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100 días contigo (Frerard)
FanfictionLa vida es horrible, hasta que conoces a alguien especial.
