LXII

136 8 0
                                        

 15 de Enero de 2006

Hoy estuvo a punto de pasar, sí, Gee y yo estuvimos a nada de tener sexo, fue un gran avance y fue tan increíble estar así con él. Es que en serio ya no me importa nada más que él, ni siquiera creo que el autismo ni nada de eso sea un impedimento, al fin y al cabo él es un chico normal como yo, como cualquier otro, sólo un tanto tímido, pero eso no impide que me quiera como yo lo quiero a él, además, hoy en ese momento de excitación me dijo varias cosas que me prendieron aún más.

Nos quedamos en casa de Gee, Donna salió, igual Mikey, parece que ya está teniendo acercamientos con esa chica, Kristin y salió con ella, por lo que Gee y yo tuvimos casa sola. Donna nos dejó algunos bocadillos, estuvimos viendo películas por la tarde, sin embargo de un momento a otro sentimos esa necesidad tan grande de besarnos sin parar, le dije a Gerard que fuéramos a su habitación para no repetir la escena vergonzosa del otro día en que Mikey nos encontró en el sofá.

Al estar en su cuarto continuamos besándonos, hasta que caímos a la cama, estaba tan desesperado, como si realmente fuera a pasar algo entre nosotros, que rápidamente me saqué la camisa, Gee me miraba un tanto asombrado, luego lo ayudé a quitarse la suya, y continuamos así, besándonos. Recorrí su cuello, su pecho, su abdomen, hasta llegar su pantalón, el cual desabroché y lo bajé para dejarlo solamente en ropa interior. Luego subí a sus labios de nuevo, mire sus bonitos ojos verdes que me encantan, y le dije que intentaría algo y entonces él me dijo: "Me gusta lo que me haces, Frankie", y eso sólo me prendió más, volví a besarlo, luego bajé de nueva cuenta hasta su ropa interior, para entonces quitársela, tenía ya una semierección y yo sólo me quedé por unos segundos mirándolo como un idiota, contemplando lo hermoso que luce completamente desnudo, Gee se ruborizó, me dirigí hacia su pene y comencé a lamer, y Gee jadeó, prendiéndome más, pero no sólo engullí su pene, pues abrí sus piernas para lamer su ano y los jadeos de Gee se intensificaron.

Estuve un rato así, yendo de su miembro a su entrada, mientras que Gerard se deshacía en gemidos, "voy a intentar algo más, mi amor", le dije mirando su carita completamente roja. Ahora lamí mis dedos e inicié metiendo uno, muy lentamente, siendo bastante cuidadoso de no lastimarlo, y a Gerard pareció gustarle, pues continuaba retorciéndose bajo mi tacto, por lo que metí un segundo, haciendo algunos movimientos, Gee se agarraba de las sábanas, honestamente ya no sabía si le daba placer o le dolía, por lo que los saqué y volví a subir hasta sus labios. Después me saqué toda la ropa, Gee me miraba demasiado ruborizado, lo senté en mi regazo y le dije que quería intentar otra cosa, él sólo asintió, intenté llevar mi pene a su ano, pero apenas entró la punta vi una expresión de dolor en su carita, por lo que me detuve, "hey, mi vida, no pasa nada, si te duele no lo hacemos", le mencioné, besándolo en los labios, le dije que podíamos intentar otra cosa, simplemente frotarnos así, sin nada de ropa, él ruborizado aceptó y fue increíble, mi pene se friccionaba entre sus nalgas, mientras yo tomaba el suyo para masturbarlo. Gee se mantuvo abrazado a mí, gimiendo en mi oído, incluso dijo mi nombre un par de veces con su voz nublada por el placer y sin más me corrí entre su lindo trasero y Gee hizo lo propio en mi mano. Exhaustos caímos en la cama, Gee me miraba con una linda sonrisa y esos preciosos ojos que tanto amo, "te amo Gee", le mencioné y él me besó en los labios, "después podemos volver a intentar lo de hace rato... si quieres", le dije, y él esta vez no asintió, sino que mirándome a los ojos me dijo: "Sí, Frankie", y yo sentí que me derretía tan solo verlo y escucharlo decir mi nombre. Nos metimos bajo las cobijas y nos abrazamos.

Sabía que tenía que limpiar el desastre que causamos, sino Donna se daría cuenta de lo que estuvimos haciendo, pero primero quise sólo disfrutar de mi Gee, sólo en sentir su cálido cuerpo junto al mío. 

100 días contigo (Frerard)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora