LVI

122 8 0
                                        

 03 de Enero de 2006

Hoy quise llevar a Gerard al cine, realmente no hemos tenido muchas citas, aunque sé que a él no le gusta estar entre mucha gente, sin embargo aceptó mi invitación. Fuimos a ver la nueva de Harry Potter, confiaba en que al haber pasado ya unas semanas del estreno no hubiese mucha gente y así Gee no se sintiera tan atosigado, pero me equivoqué, pues la sala estaba casi llena. Nos sentamos hasta atrás para tener al menor número de personas rodeándonos. Noté a Gee un tanto nervioso en tanto iniciaba la película, sin embargo una vez que ésta comenzó toda su atención se centró en la pantalla.

Al terminar agarró fuerte mi mano, le di un beso en la mejilla y salimos de ahí. Para mi mala suerte afuera de la sala nos encontramos al nefasto de Jared. El imbécil no desaprovechó la oportunidad para hacer sus comentarios desagradables, "¿Ya me vas a dejar besar a tu chico? Es demasiado hermoso", dijo acercándose a él y yo me interpuse para que ni se atreviera a ponerle un dedo encima. Gee estaba algo asustado, lo pude notar por la forma en que se aferró a mí. Le advertí a ese imbécil que si se atrevía a tocar a Gerard le rompería la cara, él sólo río, intentó acercarse de nuevo a él, pero en eso llegó Jamia con un bowl de palomitas y refrescos, se me quedó mirando de forma extraña, tal vez porque Gerard me tomaba de la mano, pero sólo saludó y no dijo nada más.

Cuando se fueron Gee se abrazó a mí, yo sólo le dije que todo estará bien, que cuidaré de él y que no permitiré que nadie le ponga un dedo encima. Y es que antes de que ese imbécil de Jared o cualquiera se atreva a tocarlo, les romperé todos los dientes, porque Gee es mío, sólo mío.  

100 días contigo (Frerard)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora