- Estás despierta desde muy temprano - Hyeju se sentó en la cama y observó a su novia asustarse al oír su voz.- Mierda - abrazó el perfume contra su pecho.
- Anoche llegué y estabas dormida. Algo raro en ti - sonrió - ¿Te cansaste mucho ayer?
- Sí, yo... - Jinsol exhaló intranquila - Me cansé.
Hyeju salió de la cama y caminó hasta conectar sus labios - Mmm - arrugó el rostro en desagrado - Ese perfume.
- Oh, ¿No te gusta? - alzó la botella - Lo he usado toda mi vida.
Negó - No, no es eso, es un aroma nuevo. Lo noté cuando te abracé anoche - las mejillas de Jinsol se sonrojaron.
Después de su encuentro con Jungeun, no le dirigió la palabra y se escondió en la ducha por horas.
Su cabeza la estaba matando ¿Qué acababa de hacer? Hyeju jamás la perdonaría y tenía razón en no hacerlo, pero la culpa la atormentaría. No sabía si confesar su pecado o quemarse viva.
Concluyó que no diría nada y que no volvería a hacer una estupidez con tremenda magnitud. Era difícil y peligroso, Jungeun era por lejos una persona interesada y existía la posibilidad de ser amenazada para guardar su secreto.
Pero cuando salió del baño la encontró cómodamente viendo televisión. Se percató de su presencia y le regaló una sonrisa coqueta a lo que la más alta respondió huyendo hacia la habitación. Desde entonces, no había salido de la cama con temor a encontrarla.
Claro que sintió cuando Hyeju llegó y como se abrazaba a ella, pero Jinsol simplemente no logró dormir. Cuando los primeros rayos de luz aparecieron, huyó de la cama y volvió a la ducha, para despejar su mente. Todo indicaba que había sido inútil, pues el aroma de Kim Jungeun seguía impregnado a ella.
- Ven, quiero preguntarte algo - Hyeju tomó su mano y caminó de regreso a la cama. Jinsol se alteró por sus palabras ¿Se había dado cuenta?
La azabache notó la palidez en su novia y se preocupó. Jinsol nunca dejaba de hablar y estaba más seria de lo normal.
- ¿Estás bien? - le respondió asintiendo con una sonrisa. Hyeju apretó los labios sin creer del todo en su respuesta - Tengo un problema.
- ¿Qué sucede?
Suspiró - ¿Qué harías si... crees que puedes ayudar a cambiar la vida a alguien más?
Jinsol se relajó, soltando una enorme cantidad de aire - ¿Tienes curiosidad en eso?
- No, solo... bueno, ¿Qué harías?
- No te entrometas.
- ¿Nunca has ayudado a alguien más?
- ¡Claro que sí! ¿Olvidas que estaba en el consejo estudiantil? Ayudé a muchas personas.
- Solo dabas dinero de vez en cuando.
- Eso es lo que esa gente necesita. Dinero.
- ¿Y si lo que necesita no es dinero?
- No digas tonterías amor, el dinero mueve montañas ¿Qué otra cosa vale?
- La salud, por ejemplo.
- Una cantidad grande de dinero puede solucionarlo - Hyeju bajó la mirada. Había sido una pésima idea pedir un consejo.
Chaewon no era su amiga ¿Entonces por qué se sentía tan cercana? Había creado en ella una enorme empatía. Las dos eran víctimas de la falta de atención de sus padres y resultado de vivir en medio del escándalo; Hyeju al ser tan popular y Chaewon por no serlo.
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El ataque a la familia Choi
CasualeCuando Choi Youngjae padre de las trillizas, decide casarse con su secretaria Cho Haseul una serie de eventos desafortunados atormentarán a la familia. Multiship(: NOTA: Esta historia contiene temas delicados, se recomienda discreción. *La historia...