- La señorita Jinsol me comentó de sus planes de mudarse.
La azabache subió el cierre de su chaqueta y la miró agotada - ¿Qué con eso?
- Bueno señorita, entenderé si desea que me quede a protejer a la señorita Jinsol - Hyeju arrugó las cejas.
- Mi padre te contrato, por lo tanto tú estás bajo mis órdenes.
- Pero la señorita -
- ¿Estás jodidamente sorda?
- La llevé hace unos días a la empresa de su padre, el camino era bastante peligroso.
- Aprovecha para llevarla hoy - pasó a su lado - Tengo algo importante que hacer y no te quiero respirandome la nuca -
- Como usted ordene.
- Pero aleja esa estúpida idea de que te quedarás aquí. Tú irás a donde quiera que yo vaya - Jungeun apretó los dientes y asintió - No te preocupes, no soy un ogro, tendrás tu horario y descansarás por las noches, así ya no me vigilarás mientras duermo.
- Gracias señorita Choi.
- Pero si me matan cuando estoy durmiendo, tendrás que responder - sonrió falsamente - Ahora fuera de mi vista, y manten el celular encendido, no quiero batallar para comunicarme contigo.
- Lo haré, por favor viaje con cuidado y llámeme si necesita algo.
- Por supuesto que lo haré.
Caminó pensativa hasta su auto pensando en si debía hacer alguna parada antes de llegar a su destino, pero manejó aprisa hasta la mansión Park que cualquier indicio de detalle se quedó en el pasado.
Tenía que enfrentar a Chaewon y reclamarle su escape, tenían una cena pendiente y sobre todo, deseaba estar con ella.
- La señorita Chaewon no está de humor - mencionó la ama de llaves.
- Eso nunca ha sido un problema.
La mujer de avanzada edad suspiró, familiarizada con la insoportable actitud de la azabache - Está donde mismo, puede encontrarla en el jardín - Hyeju forzó una sonrisa.
La casa de Chaewon era preciosa, cuidando cada detalle y cada pintura de las paredes, pero lo que más destacaba era el jardín, amplio, verde y con una gigantesca vista al cielo, comprendía porque Chaewon adoraba tanto pasar tiempo junto a la piscina.
- Cobarde.
La rubia cerró los ojos sintiendo su corazón golpearse contra el pecho - Hola Hyeju.
- ¿Qué es eso de que no estás de humor para visitas?
- Me duele un poco la cabeza.
Caminó hacia ella y golpeó su frente con la palma de su mano - Estás bien - diagnosticó - ¿Te desvelaste?
- Algo así, estoy un poco agitada.
-¿Por qué?
- ¿A qué viniste Hyeju? - cambió el tema y la menor se sentó en la silla junto a ella, quitándose los zapatos.
- Me debes una cena.
- Oh es verdad, ¿Te parece si la reprogramamos?
- No, no me parece. Cenemos hoy.
Sonrió - Está bien, tú eres la festejada ¿A dónde te gustaría ir?
- Quedemonos aquí, podemos planear algo.
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El ataque a la familia Choi
RandomCuando Choi Youngjae padre de las trillizas, decide casarse con su secretaria Cho Haseul una serie de eventos desafortunados atormentarán a la familia. Multiship(: NOTA: Esta historia contiene temas delicados, se recomienda discreción. *La historia...
