Capítulo 50

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- Le he informado ya que la señorita Choi no se encuentra.

Chaewon jugó con sus dedos nerviosa, había quedado en recogerla hace horas, era de madrugada y no tenía pistas de ella, no respondía el celular y no le llegaban los mensajes.

- ¿Le dijo a dónde fue?

- No.

- Se veía muy feliz - un guardia más jóven y nuevo en el edificio habló - Incluso traía un ramo enorme.

En cualquier otra situación el corazón de la rubia estaría saltando de alegría al escuchar que le había comprado flores, flores para ella, por primera vez, pero en ese momento su sentido de la razón le dijo que había salido con el propósito de encontrarla y jamás llegó.

- Por favor, sé que no pueden darme mucha información pero estoy preocupada.

- No debería señorita, apuesto a que está en buenas manos - mencionó de nuevo, con una burlona sonrisa.

- Cállate - su coordinador regañó en voz baja.

- Ay vamos ¿No la viste? Con una mujer como ella, yo también me desaparecería - murmuró, pero no lo suficientemente bajo para evitar que Chaewon escuchara.

- ¿Qué mujer?

El jóven se enderezó con pena, siendo descubierto - Amm, recibió una visita después de que llegó con el ramo - el señor junto a él lo fulminó con la mirada, estaba dando demasiados datos personales.

- ¿Mhm? ¿Se parecía a ella?

- No, pero se quedaron un buen rato en el apartamento - alargó las palabras - Y después salieron en el auto de ella.

- ¿Junto a Jungeun, su guardaespaldas? - negó - Entonces, ¿Quién era? - el jóven se detuvo, ya había hablado demasiado.

Chaewon se moría de los nervios, su corazón no paraba de bombear sangre y enviarla a cada extremidad de su cuerpo. Era tanta la velocidad, que sentía que en cualquier momento rompería su piel y la trasladaría al exterior.

Siempre supo que la familia Choi estaba en peligro, pero era una realidad lejana, que ignoraba ver.

- Por favor, Hyeju puede estar en grave peligro.

El mayor abrió la boca para explicarle que no podía compartir información privada, pero el más jóven, inexperto y empático con sus súplicas, abrió el libro de visitas y rápidamente localizó el nombre.

- Jeong Jinsol.

Pero aunque la preocupación fue reemplazada su cuerpo, el miedo seguía en su sitio.

- ¿Jeong Jinsol? - tartamudeo en voz baja.

El jóven asintió y desglosó a detalle la visita. Fue poco después de informarle que ya estaba lista y esperando por ella, mensaje que Hyeju no respondió y tampoco se interesó en leer. Estuvieron cerca de dos horas en el apartamento y después se fueron en el vehículo de Jinsol sin mencionar el destino y hasta el momento, siendo las casi tres de la mañana, seguían sin dejar rastro.

- Gracias - apretando el diafragma para no soltarse a llorar, giró su silla y se dirigió hasta la entrada del edificio, donde su chófer la esperaba angustiado.

Recordó su conversación un día antes. Chaewon le compartió sus miedos y Hyeju solo se burló de ella.

¿Cómo es que alguien tan perfecto como Choi Hyeju posara sus ojos en un ser tan imperfecto como Park Chaewon?

El ataque a la familia ChoiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora