Un juego, dos bandos: Indecisos y Controladores.
Soraya está atrapada en su peor época. La muerte de sus padres, la frialdad de su hermana, la sobreprotección de su cuñado, un vecino que la esquiva, un fotógrafo que no la deja tranquila... y una deu...
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*CAPÍTULO DIEZ*
**SORAYA AGUILAR**
Soy incapaz de escapar de la mirada de Derek. Sé que acaba de ocurrir, que me he entregado a lo prohibido y lo he disfrutado. Pero su personalidad cambia con tal rapidez que resulta aterradora.
Acosador, chantajista, esquizofrénico, estrangulador... tiene todas las medallas negras. Tiene que desaparecer. De alguna manera lo lograré, aunque no voy por buen camino.
Es culpa suya, de su boca y de su lengua. De esa forma enfermiza de chupar que no descarto volver a desear. Pero debo mentalizarme: su pasión nace porque me parezco a su difunta esposa.
A este ritmo, voy a morir entre orgasmos.
Otra cosa que me inquieta es su presencia. La lógica ya me lo había advertido, pero no presté atención. Ahora lo confirma: Derek y Máximo se conocen. Probablemente sean aliados en negocios turbios.
—¿Asustada? —pregunta con voz ronca.
—¿Cómo conoces a Máximo? —susurro.
—Hay preguntas que no deberías hacer —me muerde el lóbulo de la oreja con un toque sádico, y susurra, casi al nivel de mi voz—. Pagó las consecuencias por tocar a mi mujer. Está muerto, de un disparo.
—N... no... N... no...
—Nadie toca a mi pájaro y vive —clava las uñas en mi muslo, cinco líneas rojas se dibujan en mi piel—. Deberías haberlo entendido antes. Ahora tendrás que cargar con la responsabilidad de un niño huérfano.
Amplía las líneas sobre mi muslo. Duele, pero arqueo la espalda y jadeo. No dejo de enloquecer bajo su dominio agresivo y oscuro. Soy masoquista.
—Bird —me obliga a mirarlo a los ojos—. Eres fácil de asustar. Y molesta, sobre todo con una mentira tan mal inventada.
—¿Mentira? ¿Qué mentira?
—Máximo respira —encoge los hombros—. Tampoco tengo intención de demostrar lo contrario. Es mi hermano mayor.
—¿Hermano mayor?
—Entiendo tu confusión. Soy el follable, pero partimos de la misma base: cabello y ojos oscuros, cejas gruesas, complexión idéntica... Compartimos muchas cosas. Si no fuera porque es cuatro años mayor y un aburrido sentimental, podría ser mi mellizo.