Un juego, dos bandos: Indecisos y Controladores.
Soraya está atrapada en su peor época. La muerte de sus padres, la frialdad de su hermana, la sobreprotección de su cuñado, un vecino que la esquiva, un fotógrafo que no la deja tranquila... y una deu...
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*CAPÍTULO CINCUENTA Y SIETE*
**ALESSANDRO SALVATORE**
C-O-N-C-E-N-T-R-A-C-I-Ó-N.
Odio. Odio el bachillerato. Apesta. Según me he informado, ni siquiera debería estar aquí, porque antes tendría que haberme sacado el graduado escolar. Se lo dije a Derek y me respondió con un seco: "Deja de poner excusas."
Bozzolo.
Tampoco debería quejarme tanto de él. Está centrado en mí, en mis preocupaciones y educación, en las pesadillas que calma cada noche usando de excusa Control. Aunque también le encanta salir, principalmente con el grupo de Spark. Le gusta mucho ella.
Además de todo eso, hace de mi profesor particular mientras carga con sus propios problemas. Todos, inevitablemente, implican a Soraya.
Hoy Soraya tenía el teórico. Creí que podría usar su ausencia como excusa para no venir. Pero Derek me ha traído de la oreja. Así que aquí estoy, al lado de Daniela, contestando diez preguntas.
La clase está tan concentrada que lo único que se escucha son los garabateos de los bolígrafos y el tic-tac del reloj. Encima del profesor.
Tiiiic... taaac... tiiiic... taaac...
No quiero estar aquí.
—¿Ya terminaste? —se sorprende el profesor al recibir mi hoja —¿Seguro que no quieres volver a pensarlo? Aún queda media hora. —Suficiente que haya estado la otra media hora respondiendo—. Creo que no entiendes la importancia de los exámenes.
—¿Esto era un examen? —ironizo—. Ah, bueno. Yo estoy bien con lo que hice.
—Déjame echarle un vistazo —No digo nada. Ni siquiera me importa el resultado. Lo único que quiero es salir de aquí—. Hiciste lo suficiente para aprobar. Aún dispones de media hora para intentar ese diez.
—Estoy bien con el aprobado.
Suspira rendido y dice:
—No insistiré. Hasta que suene la campana, puedes ir a despejarte si lo necesitas.
Vaffanculo!
¡Libre!
Saliendo del infernal aula, sigo en el infierno del centro. Por eso, la alegría se esfuma enseguida.
Me dirijo a las escaleras de emergencia traseras. No tengo nada que hacer. Ni siquiera puedo jugar a Control: me falta la máscara y un compañero. He descubierto que es mucho más divertido con alguien. Pero a estas horas, nadie está libre.
Soraya y Derek con el teórico, Darley en la universidad, Hugo encerrado, Daniela en clase y Damián... Marco al novio de mi amiga. Nada.