*043 - EL HOMBRE DE TODAS*

16.7K 1.4K 822
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


*CAPÍTULO CUARENTA Y TRES*

**SORAYA AGUILAR**


Me cuesta despertar. La cama es una nube, y nadie quiere levantarse de una nube tan suave, tan cómoda, que parece un lujo reservado para ángeles.

Tocan el timbre. Hora de desayunar. No quiero levantarme. Cinco minutos más no matan a nadie. Me giro y me cubro con la sábana hasta la cabeza y abrazo la almohada más grande con brazos y piernas.

¡Milagroso paraíso!

—¡Sin permiso! —Invaden mi espacio, y no es Hugo—. Me dijeron que te levantas temprano, bella durmiente. Tendré que castigar a mis esposas.

El hombre que entra lleva un kimono y una sonrisa llena de energía desbordante. Me desarropa con fuerza. Hundo la cara en la almohada. Solo quiero seguir durmiendo. Solo un poco más. Vaguear sin prisa.

Toca mi cabello con suavidad.

—He interceptado tu desayuno. Apúrate o me lo como.

—Es mi desayuno, Damián —no puedo prescindir de él, no tendría fuerzas para el gym.

—A mí no me llames Damián.

—¿Bichito?

—¡Esa es mi diva! —azota mi trasero y salto del susto —Te espero abajo, amor. No tardes o te quedas sin desayuno. Y no digas que no avisé.

Me visto rápido, recojo el cabello, aplico bálsamo y corro en un intento desesperado por salvar el desayuno.

Boss está siendo conquistado por el intruso con golosinas caninas.

—Tiempo récord, fabulosa —me abraza con cariño. Damián tiene el afecto que a Derek le falta—.¿Has dormido bien? Espero que sí. Tenemos grandes planes.

—Tengo cosas que hacer —horarios infernales.

—Lo discutiremos desayunando —me besa la frente y mete la mano en la bolsa de The Raven. Saca algo con cara de sorpresa —¿Qué es esto?

—Mi desayuno sin bichos —Lo tira a la basura—. ¡Ey!

—Mejor te preparo mi desayuno favorito.

—A diferencia de ti, yo no suelo comer insectos —Intento rescatar la comida, pero bloquea la tapa con una mano y con la otra me detiene la cabeza—. No quiero bichitos.

—¿A mí no me quieres?

—A ti sí.

—Gran respuesta. Ahora deja de comportarte como una amargada y deja que tu diva favorita te prepare su desayuno.

Aguanto su mirada. Apenas lo conozco de una noche, tan extraña que pesa en mi mente. Me preocupa que, si le dejo ser, resulte tan maniático y bipolar como Derek, aunque considerando lo respetuoso que es Máximo, quizás no debería preocuparme tanto.

TERMINADO | CONTROLDonde viven las historias. Descúbrelo ahora