Un juego, dos bandos: Indecisos y Controladores.
Soraya está atrapada en su peor época. La muerte de sus padres, la frialdad de su hermana, la sobreprotección de su cuñado, un vecino que la esquiva, un fotógrafo que no la deja tranquila... y una deu...
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*CAPÍTULO SESENTA Y NUEVE*
**SPARK**
La luz de la luna se cuela por las cortinas como un bisturí. Dibuja líneas pálidas sobre la habitación tenue.
Mi respiración marca el ritmo.
No el suyo.
El mío.
Un vaivén medido. Controlado. Como si cada movimiento evitará que me deshiciera.
"¡Más!"
Al principio quería tocarme. Tener el control. Pero tras quitarle el cinturón y atar sus muñecas al cabezal, ha entendido su lugar.
A los hombres les gusta ser dominados. Después alardean de lo contrario. Y él lo hará cuando ya no esté para contradecirlo.
A espaldas de su mujer.
Sin considerar el bienestar de sus hijos.
"Los hombres son perversos."
Ninguno vale la pena.
Cuando el orgasmo termina, el cuerpo me pesa. Me dejo caer a un lado. La respiración agitada. Una sonrisa breve, química. Lo que dura en escucharla.
"Puta."
La palabra no viene de él. Es de ella. Ella siempre llega primero. Ella siempre está.
—Usaré la ducha.
El agua cae.
Intento ubicarme bajo ella.
Las lágrimas aparecen al mismo tiempo que el asco hacia mí.
Tiemblo entera.
Mi cuerpo es de otro.
No es la primera vez.
He pedido la suma. Pero siempre recordaré la primera... Creí haber sido violada. Fue como despertar. Como si hubiera sido drogada. A mi lado había un viejo repugnante que aún le quedaban ganas. Con la repetición algo quedó claro: el problema era mío. Y mi preferencia eran los cerdos sin escrúpulos.
No sé por qué lo hago.
Lo juro.
"Excusas"
—¡Cállate!
Tengo una teoría sobre la puta voz que me acompaña desde que mi madre se convirtió en un monstruo despreciable.
Una teoría que me vincula a ella.
Mi madre, antes de padecer cáncer y que mi padre la abandonará durante la enfermedad por la secretaria, era un ser de luz.