Un juego, dos bandos: Indecisos y Controladores.
Soraya está atrapada en su peor época. La muerte de sus padres, la frialdad de su hermana, la sobreprotección de su cuñado, un vecino que la esquiva, un fotógrafo que no la deja tranquila... y una deu...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
*CAPÍTULO NOVENTA Y UNO*
**SORAYA AGUILAR**
Toda mi concentración recae en la lista que estoy haciendo.
Desde mi infancia, en asuntos importantes, he creado listas para organizar mis planes punto por punto, y doy fe de que siempre los he cumplido. Incluso organicé así el emparejamiento de Darley y Máximo.
Entiendo perfectamente que las listas anteriores nunca habían cargado con la responsabilidad de la actual, pero de verdad necesito hacerla para que mi cabeza no se disperse.
Mi lista comienza con las cosas que necesito para acabar con todo esto, como si se tratara de los ingredientes de un plato.
Alfa Supremo
Black Sheep
Un ruso
Un barco
Canadá
Tíbet
.
.
.
.
El primer paso para ejecutar el plan es que Derek aprenda a leer mis miradas. A través de ellas debe ser consciente de mis pensamientos y de mis acciones. Nunca debe dudar. Sin importar las circunstancias, debe estar conmigo.
Tumbada en la cama boca abajo, pienso en el segundo paso de esta elaborada receta cuando Derek entra en la habitación. Se aprovecha de mi posición para azotar mi trasero y morderlo; acto seguido, su cuerpo se acomoda sobre el mío sin aplastarme.
Se fija en el papel que sostengo entre los dedos.
—¿Otra lista? —asiento y le permito leerla—. ¿Qué son los Black Sheep?
—Mi equipo de operaciones. —Entonces caigo en un detalle de suma importancia. Coloco una coma en Tíbet y especifico—: Gaden. Tienes que acordarte. Todo depende de ello.
—¿Algo para Canadá?
—Él ya lo sabe.
—¿Y el ruso?
—Siempre es bueno tener un ruso. —Es lo único con lo que se muestra disconforme—. ¿Tenemos un amigo ruso?
—Amigo no, pero tenemos uno.
Marco un tick a su lado, igual que he hecho con los demás, a excepción del Alfa Supremo y los Black Sheep.
—Tenemos que entrenar tu habilidad para leer miradas, es el primer paso de mi plan. —Decoro el punto con pequeños dibujos y lo miro de reojo—. ¿Puedes decirme en qué pienso solo mirándome a los ojos?