*077 - ETERNAS PROMESAS*

13.6K 848 603
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


*CAPÍTULO SETENTA Y SIETE*

**DEREK SALVATORE**


TRES AÑOS ATRÁS

MAYO 2021


Vivo uno de los momentos más agobiantes que he experimentado. He tenido varios así, pero este está a punto de ganarse el primer puesto si no sucede algo en los próximos segundos.

Soraya ha entrado dando un portazo, ha despedido a la nueva secretaria a gritos, se ha sentado frente a mí dejándome los labios secos por la ausencia de un beso y ha pronunciado una frase salida del mismísimo averno: tres palabras encadenadas que, juntas, producen escalofríos:

—Tenemos que hablar.

¿De qué? ¿Y por qué llega así?

Mis dedos permanecen suspendidos sobre el teclado sin presionar ninguna tecla desde que ha entrado. Intento analizar su comportamiento, averiguar si soy culpable de algún acto catastrófico, pero he sido el de siempre.

Quizá se ha cansado de mi vocabulario. Quizá espera una evolución que no puedo garantizar desde el incidente del orfanato.

Desde que me arrebataron a Mio no he vuelto a ser el mismo. Aquel acontecimiento marcó un antes y un después. 

Hay días en los que aún pienso en lo sucedido con la niña. Cuando conocí a Soraya, por un instante creí que era ella: por el azul. Lo descarté rápido para no caer en la obsesión. Además, tiene padres, y nunca se ha mencionado que sean adoptivos. A eso se suma que las cucarachas dijeron no haber regalado a mi niña bonita a unos desconocidos.

No puedo deshacerme del recuerdo.

Tendría tres amigos.

Tres.

Ni uno.

Ni dos.

Tres.

Me obligo a centrarme en el terror presente, porque quizá ese dos pronto mengüe a uno.

—No me dejes —le suplico —Solo dime qué debo hacer para que no me dejes y lo haré. Soy tuyo, Bird.

—Nosotros no somos pareja para dejarte.

—¿Quieres serlo?

—No.

El rechazo me golpea con violencia. Yo quiero ser más que super mega ultra mejores amigos. Mi ambición es ser dueño de sus latidos. No ahora, que aún es un polluelo, pero sí algún día. Sería el mejor novio. Me aseguraría de serlo para que no tuviera jamás la ocurrencia de abandonarme.

TERMINADO | CONTROLDonde viven las historias. Descúbrelo ahora