*079 - EL ÚLTIMO DIA*

10.1K 937 586
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


*CAPÍTULO SETENTA Y NUEVE*

**DAMIÁN SALVATORE**


TRES AÑOS ATRÁS

JULIO 2021


La luz filtrada a través de una grieta dejó de quemar mi piel en la oscuridad desde el día en que sufrí la primera fiebre, la misma a la que, tras semanas, he logrado adaptarme. 

Desde hace días soy consciente de que cualquiera de las próximas respiraciones podría ser la última; Enzo también lo sabe y, con ello en mente, dispuso todo para que mi final aconteciera entre barrotes mugrientos.

Meses atrás estaría aterrado ante la idea de mi muerte; a día de hoy, estoy a un paso de abrazarla con una sonrisa.

Lo único que me lo impide es el deseo de no partir hacia lo desconocido sin despedirme de Soraya. Ella, la que ha sido mi luz, merece una última fiesta conmigo. Un adiós a lo grande. A la altura de mi divino ego, ese que, sin saberlo, siempre estuvo conmigo esperando un empujón.

Toso, con los pulmones encharcados.

Manteniendo la espalda pegada al muro, intuyo que está anocheciendo cuando la vaga luz desaparece. No obstante, el inicio de un goteo me confirma que es lluvía.

Cambiaría el tiempo que me queda por una gota acariciando mi piel. Sería un final bello. 

El ruido de la tormenta impediría que se escuchara mi caída y, una vez pasado el temporal, muy posiblemente una de las sirvientas sería sorprendida por el hallazgo del cadáver más hermoso. Aunque preferiría que fuera Enzo.

Quisiera verlo gritar enloquecido al descubrir que, al final, quien impuso las condiciones de mi muerte no fue otro que yo mismo.

Oigo los pasos del trabajador que reparte la comida únicamente a los presos afortunados.

Tengo que escapar de aquí.

A cualquier precio.

Ignoro el dolor y me incorporo con los pies entumecidos, ayudándome del muro. Casi tropiezo al dar el segundo paso; afortunadamente, caer no es un lujo, no cuando me he propuesto llegar hasta los barrotes antes de que pase el trabajador. Y lo consigo.

Sí, así es, he alcanzado lo que me propuse. Semanas atrás, en este mismo año, me habría rendido antes incluso de concretar una meta.

Yo puedo.

Sí, yo puedo.

Solo he de fijarme pequeños objetivos y lograré despedirme de Soraya. Y si hubiera dispuesto de algo más de tiempo, habría conseguido avanzar hacia mi hermano sin que el miedo irracional me afectara.

TERMINADO | CONTROLDonde viven las historias. Descúbrelo ahora