73: EL ABRAZO DE UN PADRE

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Karin estaba en la cocina, cuando nagato apareció.

Nagato: ¿Qué estás planeando karin?

Karin: Voy a preparar algo delicioso, estofado de ternera, el favorito de papa.

El estofado que karin preparaba sabia horrible, pero aun así su padre se lo comía y decía que sabía delicioso. Eso hizo que karin los torturara con su comida incontables veces. Nagato le quitó el cuchillo a karin

Nagato: El viaje no debió ser fácil para ti, deberías descansar.

Karin: Estoy bien, así que deja que cocine, que pueda preparar la comida favorita de papá, no me he dado por vencida, pero no se si pueda ganar esta pelea, si muero, quiero el ultimo recuerdo que papa tenga de mí, sea uno bueno.

Nagato: No vas a morir, así que deja de pensar en eso.

Karin: De igual manera, deja que cocine, hace tiempo que no lo hago.

Nagato sabía que su padre se enfadaría cuando viera que no había detenido a karin, pero quizás esa fuera la última vez que pudieracomer su comida, así que decidió dejar que
hiciera lo que quisiera.

Ese dia lo pasaron en familia, riendo y disfrutando como hacía mucho no lo hacían.
Cuando el día acabó, karin fue al despacho de su padre, el solía pasar la mayor parte del tiempo leyendo.

Karin: Papa, ¿Puedo pasar?

Ryan: Por supuesto.

Karin se acercó a él y se sentó a su lado.

Karin: Hay algo que quiero contarte.

Ryan al ver la cara seria de karin

Ryan: Ya decía yo que tu visita aquí no era solo por que me extrañabas.

Karin: En verdad te he extrañado, pero he de confesar que no he venido solo por eso, estoy aquí porque quiero saber más sobre las hadas.

Ryan: Estuviste mucho tiempo en la tierra de las hadas, creí que ya todas tus preguntas habían sido respondidas.

Karin: No es sobre la tierra de las hadas que quiero hablar, sino de nuestro linaje.

Ryan: ¿Qué es lo que quieres saber exactamente?

Karin: ¿Quiero saber cómo es que nuestra familia ha podido subsistir lejos de la tierra de las hadas?

Ryan: Eso es por que solo somos mitad hada, por nuestras venas corre sangre de hadas, pero también sangre humana, es por eso que podemos habitar entre humanos y no dependemos de la tierra de las hadas.

Karin: Papá, yo hice el juramento de servir a la reina y até mi corazón a ella, creí que todo acabaría si la reina me liberaba, pero estaba equivocada, el lazo que me ata al reino de las
hadas no se ha roto.

Ryan; ¿Qué quieres decir karin?

Karin: Mi fuerza vital se escapa de mi cuerpo, si no quiero morir, debo volver a la tierra de las hadas, de lo contrario moriré.


Ryan se quedó estupefacto, tardó unos minutos en procesar lo que karin le había dicho, después sintió como si le hubieran dado un fuerte golpe en el estómago, minutos después sintió que le costaba respirar y tardó unos minutos más en poder articular palabra.

Ryan: Eso no es verdad, tu no.

Karin tomó la mano temblorosa de su padre, la apretó fuertemente

Karin: Papá, estaré bien.

Ryan acarició la mejilla de su hija, ella siempre había sido su pequeña, la luz de sus ojos, la sola idea de perderla le rompia el corazón

Karin: Papa, ¿Quiero saber si hay alguna forma de salvarme sin tener que volver a la tierra de las hadas?, por eso estoy aquí, no soy la primer hada que deja el reino, debe haber una manera de romper mi conexión con la tierra de las hadas, de romper los lazos que me atan a ella.

lazos de sangreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora